En su última rueda de prensa como vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos ha defendido la solidez de los bancos europeos en cuanto a liquidez y capital. Su despedida tuvo lugar tras la más reciente reunión de política monetaria, antes de dejar su cargo el próximo 31 de mayo. De Guindos subrayó que el sistema bancario europeo está bien preparado para seguir satisfaciendo las necesidades financieras de hogares y empresas.
Los bancos europeos son resilientes y la liquidez o el capital no representan una limitación para el crédito.
De Guindos, quien ha servido ocho años en el BCE, los últimos seis como segundo de abordo de la presidenta Christine Lagarde, calificó de "honor" su tiempo en el organismo. A pesar de las turbulencias en torno al crédito privado, afirmó que dichas tensiones son distintas a los temas que afectan a los bancos bajo supervisión. Por ello, el próximo Informe de Estabilidad Financiera del BCE abordará con detalle el tema del crédito privado y sus interacciones con otros actores, anunciando su publicación para dentro de unas semanas.
El Consejo de Gobierno del BCE se reunirá nuevamente el 10 y 11 de junio para discutir sobre los tipos de interés de la eurozona. Antes, el 20 de mayo, está prevista otra reunión del BCE para tratar temas diferentes a la política monetaria.
