La Comisión de Política Territorial del Congreso aprobó recientemente una iniciativa presentada por Més per Mallorca—parte de la coalición Sumar—para instar al Gobierno a limitar las plazas de alquiler turístico en Baleares. Esta medida surge como respuesta a la creciente preocupación por la saturación turística en el archipiélago. La proposición no de ley fue respaldada por el PSOE y otros socios gubernamentales, mientras que el PP y Vox expresaron su rechazo.
El texto aprobado destaca la necesidad de aumentar el cuerpo de inspectores encargados de identificar las ofertas de alquiler turístico en situación irregular. Esta propuesta busca no solo controlar el crecimiento del turismo, sino también erradicar la oferta de alquiler vacacional ilegal que afecta a la región.
La proposición resalta el objetivo de «frenar la saturación turística» que afecta al archipiélago.
En contraste, la Comisión Mixta (Congreso y Senado) rechazó una iniciativa del PSOE sobre la Insularidad. Esta propuesta buscaba que el Gobierno continuara aplicando el Reglamento de alquileres de corta duración para facilitar la ordenación del turismo y evitar la proliferación desmedida de viviendas turísticas.
A pesar del rechazo, el PSOE insistía en la importancia de implementar el Reglamento 2024/1028 del Parlamento Europeo y del Consejo, que promueve la recopilación e intercambio de datos sobre los servicios de alquileres turísticos. Según los socialistas, es necesario un impulso adicional para garantizar que el turismo no afecte negativamente el derecho a una vivienda asequible, especialmente en territorios insulares.
La necesidad de una mayor implicación para «garantizar el derecho a una vivienda asequible» fue uno de los puntos clave señalados por el PSOE en la exposición de motivos.
Finalmente, el PSOE abogó por trabajar en conjunto con las plataformas de alquileres turísticos para implementar un registro único y retirar aquellas viviendas sin licencia adecuada, promoviendo así un turismo más sostenible en la región.
