El Congreso de los Diputados debatirá este martes una propuesta no de ley impulsada por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) que pretende instaurar un impuesto a nivel europeo sobre los beneficios extraordinarios que las compañías energéticas están obteniendo debido a la subida de precios de los combustibles, provocada por la situación de conflicto en Oriente Medio.
Esta iniciativa ha sido respaldada por el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, junto a sus homólogos de Alemania, Italia, Austria y Portugal. En una carta enviada a la Comisión Europea, estos países abogan por un tributo que busque aliviar la presión económica sobre los consumidores y contribuyentes europeos.
La propuesta del PSOE subraya que es justo y razonable que las grandes compañías energéticas, al obtener beneficios extraordinarios por el aumento de precios, contribuyan también de manera extraordinaria a mitigar sus impactos
El Grupo Socialista recuerda que la idea no es inédita. En 2022, la Unión Europea ya implementó una contribución temporal de solidaridad tras la invasión rusa de Ucrania. La situación actual es vista como similar, lo que justificaría la adopción de una medida fiscal excepcionalmente similar a la anterior.
Por otro lado, la propuesta deja claro que el diseño de este impuesto debe ser preciso para evitar que su aplicación se traduzca en un aumento de precios que afecte directamente a los ciudadanos, en lugar de a las ganancias extraordinarias de las grandes compañías energéticas.
Paralelamente a la iniciativa socialista, el grupo político Sumar también ha centrado su atención en los beneficios extraordinarios de las compañías energéticas en el actual contexto de Oriente Medio, presentando una serie de preguntas parlamentarias al Gobierno. El diputado Félix Alonso ha indicado, basándose en datos del Observatorio sobre Márgenes Empresariales, que el sector energético ha alcanzado un nuevo máximo en rentabilidad, especialmente en el área del refino de petróleo.
Alonso ha señalado que el observatorio atribuye el 31% del incremento general de precios a los márgenes operativos de las empresas energéticas. En su intervención, solicita al Gobierno que aclare si las subidas de precio son producto exclusivo de factores geopolíticos o si hay prácticas empresariales oportunistas.
Asimismo, demanda al Ejecutivo una evaluación de los márgenes del sector energético y posibles acciones a tomar en caso de confirmarse estos comportamientos. También pregunta sobre la posibilidad de solicitar nuevas recomendaciones a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y plantea la reactivación de un impuesto a los beneficios extraordinarios similar al de la legislatura pasada.
