La agencia de calificación crediticia Morningstar DBRS ha decidido mantener la calificación del Banco Santander en 'A (alto)', aunque ha mejorado su perspectiva de 'estable' a 'positiva', según informó este lunes. Este cambio se debe a la confianza en la sólida y diversificada franquicia del banco, que se ha visto fortalecida por las adquisiciones estratégicas de TSB en el Reino Unido y Webster en Estados Unidos.
El perfil crediticio del Banco Santander está respaldado por una generación de beneficios sólida y en aumento. No obstante, Morningstar DBRS advierte sobre los riesgos de ejecución relacionados con la integración de ambas entidades, así como la volatilidad de los ingresos en algunos mercados de América Latina.
El cambio a una perspectiva 'positiva' sugiere que es poco probable una rebaja del rating a corto plazo
No obstante, la previsión podría volver a 'estable' si se produjera un debilitamiento significativo en la rentabilidad o en la capitalización del banco. Esto también se aplicaría en caso de que la perspectiva del rating soberano de España se deteriorase o se redujera a 'negativa'.
