La provincia de Málaga enfrenta una de las vendimias más complejas de los últimos tiempos, notablemente afectada por el mildiu. De acuerdo con el Consejo Regulador de Denominación de Origen Málaga, Sierras de Málaga y Pasas de Málaga, la producción estimada ronda los dos millones de kilos, reflejando un descenso del 30% en comparación con el año anterior.
Impacto climático y fitosanitario en el proceso
Las condiciones climáticas han presentado un «doble escenario» para la vendimia malagueña. Por un lado, han beneficiado el desarrollo vegetativo de la vid y la calidad de la uva. No obstante, la fuerte incidencia del mildiu ha golpeado determinadas comarcas con consecuencias desiguales en el territorio.
Desde septiembre de 2024, las precipitaciones han aumentado un 28% respecto a la media histórica, con marcadas lluvias en octubre, marzo y abril, acompañadas de un incremento de temperaturas entre abril y agosto, que superaron en más de dos grados el promedio habitual. Estas condiciones, aunque favorecieron la maduración de la uva, también facilitaron la aparición del hongo, afectando severamente varias explotaciones.
El mildiu ha tenido un impacto significativo en las principales zonas vitivinícolas de Andalucía. En Málaga, su incidencia ha sido desigual: el daño ha alcanzado hasta el 80% de la cosecha en Manilva, la Axarquía occidental y los Montes de Málaga. Por otro lado, en la Axarquía oriental y la Serranía de Ronda, la presencia del hongo ha sido mínima, lo que resalta la diversidad en la ecología de las zonas productoras y la sensibilidad de las variedades predominantes en Málaga, como la Moscatel de Alejandría y Pedro Ximénez.
La vendimia 2025 en Málaga se perfila con una menor cantidad, pero con una calidad de fruto calificada como buena o muy buena
Progreso y previsiones de la vendimia
La recolección avanza de este a oeste casi de manera simultánea en la Axarquía y en la Comarca Norte, concluyendo en la Serranía de Ronda en la primera quincena de octubre, si las condiciones climáticas permanecen estables.
En el sector de la uva pasa con Denominación de Origen, situado en la Axarquía occidental, la situación es aún más delicada con una pérdida estimada de entre el 40% y el 50% de la cosecha, resultando en una producción final de unas 600 toneladas de uva fresca.
Pese a las dificultades, la calidad de los vinos y pasas de Málaga permitirá mantener su excelencia
