La organización medioambiental Transport & Environment (T&E) ha realizado un análisis revelador sobre el impacto económico que el último conflicto en Oriente Medio tiene en los conductores europeos. Se estima que las grandes petroleras de la región podrían acumular hasta 24.000 millones de euros en beneficios extraordinarios para el año 2026. Estas ganancias se sumarían a los 1.300 millones de euros que, según las estimaciones de T&E, las compañías ya han ingresado desde el inicio de las hostilidades.
En respuesta a esta situación, T&E insta a la Unión Europea a reinstaurar un impuesto temporal sobre los beneficios extraordinarios de las empresas de combustibles fósiles. La organización sugiere que la recaudación obtenida se destine a reducir la vulnerabilidad de hogares y empresas frente a futuras crisis energéticas. T&E propone que se canalicen esos ingresos hacia la electrificación del transporte por carretera y la expansión de infraestructuras de recarga, lo que permitiría acelerar la transición hacia vehículos eléctricos.
En un análisis de costos, la organización señala que, con precios del combustible alrededor de los dos euros por litro, el gasto energético mensual para conducir un coche de gasolina en España asciende a unos 142 euros. En contraste, el coste para un vehículo eléctrico es de aproximadamente 48 euros al mes, lo que implica que los coches eléctricos son entre un 55% y un 66% más económicos en términos de consumo energético. Este diferencial se agrava para aquellos usuarios que recorren más kilómetros y para flotas profesionales, quienes ven cómo el ahorro se maximiza en comparación a los vehículos de combustión.
La organización concluye que los usuarios de vehículos de combustión están hasta cinco veces más expuestos a las fluctuaciones de precios del crudo que los usuarios de coches eléctricos
T&E estima que, en un escenario de crisis energética, el sobrecoste mensual para un coche de combustión, incluso tras la rebaja temporal del IVA, asciende a unos 60 euros. En contraste, un vehículo eléctrico podría registrar un ahorro mensual de unos 11 euros. El informe subraya la urgente necesidad de políticas que favorezcan la transición hacia el transporte electrificado para mitigar el impacto económico sobre los consumidores.
