El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, ha solicitado a las autoridades del país que se introduzca rápidamente un límite a los precios locales del combustible, en respuesta a la creciente volatilidad de los costes energéticos desencadenada por el conflicto en Oriente Próximo. A través de sus redes sociales y tras una reunión interministerial, Lee declaró que «implementaremos rápidamente un sistema de precios máximos para los productos petrolíferos que recientemente se han visto excesivamente afectados», esto después de que el precio del barril de crudo superara los 100 dólares este lunes. «Tomaremos medidas contundentes», añadió el mandatario surcoreano.
De implementarse, sería la primera vez desde 1997 que Seúl impone un tope al precio del combustible, utilizando una cláusula de la Ley de Negocios Petroleros que permite al Gobierno establecer un precio máximo de venta cuando la volatilidad de los precios del petróleo amenaza la estabilidad económica. Aparte del tope al precio del combustible, el presidente ha señalado la dificultad de predecir el desarrollo futuro de la situación, incitando a considerar el peor escenario posible y a ofrecer respuestas preventivas.
El Gobierno está vigilando la «asimetría en los precios», donde las refinerías y gasolineras suben los precios rápidamente pero los bajan con lentitud
Lee ha destacado la importancia de cooperar con socios estratégicos para explorar una línea de suministro alternativa. Además, el Gobierno y el Banco de Corea están preparados para tomar medidas adicionales si es necesario, incluyendo la ampliación del programa de estabilización del mercado, con un fondo de 100 billones de wones (58.000 millones de euros).
Kim Yong-beom, jefe de gabinete presidencial, subrayó la vigilancia activa del Gobierno ante la «asimetría en los precios». Se está investigando la posible colusión y otras prácticas ilegales que afecten la competencia en el mercado. Corea del Sur cuenta actualmente con 190 millones de barriles de reservas de petróleo, suficientes para cubrir aproximadamente 208 días. En caso de una crisis prolongada en Oriente Próximo, Seúl tiene la opción de utilizar derechos de compra prioritaria para acceder a 20 millones de barriles almacenados conjuntamente por países productores y considera la posibilidad de redirigir al mercado nacional el crudo producido en el extranjero por la estatal Corporación Nacional de Petróleo de Corea.
