La Comisión Europea ha solicitado a Google que permita a los motores de búsqueda de terceros acceder a sus datos de clasificación, visualización y chatbots. Esta petición busca asegurar que sus rivales puedan competir de igual a igual con Google Search, conforme a lo estipulado por la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés).
Bruselas ha incluido esta demanda en las conclusiones preliminares remitidas al gigante tecnológico. Dichas conclusiones forman parte del expediente iniciado en enero contra Google, al entender que la restricción de acceso a estos datos perjudica la competencia. Las medidas propuestas se someterán a consulta con la propia compañía y otros actores relevantes hasta el 1 de mayo, fecha tras la cual el Ejecutivo comunitario comenzará su revisión con miras a una decisión final en julio.
Si los cargos se confirman sin cambios por parte de Google, la empresa podría enfrentarse a una multa millonaria
El objetivo de la Comisión es que Google permita a los motores de búsqueda competidores acceder a los datos en condiciones que sean justas, razonables y no discriminatorias, favoreciendo así la optimización de sus servicios y la competencia en igualdad de condiciones con el gigante estadounidense. "Los datos son una aportación clave para la búsqueda online y para el desarrollo de nuevos servicios, incluida la Inteligencia Artificial (IA). El acceso a estos datos no debe restringirse de manera que pueda perjudicar a la competencia", afirmó Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión Europea responsable de competencia.
Ribera también destacó que "en los mercados en rápido movimiento, los pequeños cambios pueden tener rápidamente un gran impacto. No permitiremos prácticas que arriesguen el cierre de mercados o limiten las opciones". Así lo indicó en el comunicado difundido explicando la decisión de Bruselas.
Entre los cambios exigidos por la Comisión, se incluye la posibilidad de que los motores rivales reciban datos de búsqueda, incluso de chatbots de IA con funciones de búsqueda. Además, se aclara el tipo de datos que Google debe compartir y se proponen medidas sobre la forma y frecuencia del intercambio de datos. También se abordan aspectos sobre la anonimización de los datos personales y los parámetros para establecer precios que sean justos y no discriminatorios para dichos datos.
