La circulación de embarcaciones por el estrecho de Ormuz ha comenzado a reactivarse tras el estancamiento provocado por el conflicto en Oriente Próximo. Durante el fin de semana, hasta 21 barcos cruzaron esta vital ruta petrolera, según informa Bloomberg. Este repunte se debe a las negociaciones entre varios países e Irán, aunque el tráfico aún está lejos de las aproximadamente 135 embarcaciones diarias que solían transitar por la zona.
Entre las embarcaciones que han cruzado el estrecho se cuentan ocho buques cisterna con bandera india que transportaban gas licuado de petróleo (GLP), así como un barco iraquí, que navegó el domingo luego de que Irán asegurara que Irak no estará sujeto a restricciones. También han transitado varias embarcaciones turcas, además de otras con vínculos con China, Grecia y Tailandia, confirmándose un modesto incremento del tráfico.
El estrecho de Ormuz es ahora una ventaja estratégica para Irán, cuya influencia sobre la zona se ha consolidado tras el conflicto
A pesar del incremento en la actividad marítima, las autoridades iraníes afirman que la navegación libre en el estrecho es cosa del pasado. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baquer Qalifab, ha declarado que el país planea establecer una nueva realidad regional a través de acuerdos bilaterales de seguridad, sin influencias exteriores. En este contexto, Irán y Omán han iniciado conversaciones para regular la navegación en estas aguas compartidas.
Mientras tanto, el mercado del petróleo parece no haber experimentado caídas significativas de precios. El barril de Brent, referencia en Europa, se mantiene este lunes por encima de los 109 dólares, habiendo rozado los 112 dólares durante la jornada.
