El Gobierno de Estados Unidos ha dado un paso significativo para enfrentar las perturbaciones en los mercados petroleros al anunciar que a finales de esta semana comenzará a liberar los primeros 86 millones de barriles de crudo de su reserva estratégica. Esta decisión forma parte de un acuerdo alcanzado con los países de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para introducir un total de 400 millones de barriles en los mercados internacionales, como respuesta a las tensiones provocadas por la guerra en Oriente Próximo y el cierre del estratégico estrecho de Ormuz.
Según lo estipulado por el Departamento de Energía de EE.UU., las empresas receptoras del petróleo no estarán obligadas a realizar un pago inmediato. Sin embargo, deberán devolver la misma cantidad que reciban, más un adicional en forma de prima. Este modelo busca fortalecer la Reserva Estratégica de Petróleo mientras estabiliza los mercados energéticos sin imponer costos adicionales a los contribuyentes estadounidenses.
La devolución del crudo se realizará conforme a un cronograma establecido, cuyo objetivo es «proteger los mercados comerciales y al pueblo estadounidense». En total, el Ejecutivo ha comprometido la liberación de 172 millones de barriles, tal como se ha señalado en el acuerdo.
La medida adoptada hoy refleja el compromiso constante del presidente Trump de salvaguardar la seguridad energética de Estados Unidos y contribuir de manera constructiva a la estabilidad del mercado global
La acción estadunidense es una respuesta coordinada a nivel global y forma parte de un esfuerzo internacional tras una reunión extraordinaria de los 32 miembros de la AIE. La decisión es más del doble de la intervención récord previa, cuando se liberaron 182 millones de barriles al inicio de la guerra de Ucrania.
El subsecretario de la Oficina de Hidrocarburos y Energía Geotérmica, Kyle Haustveit, ha resaltado la importancia de esta colaboración, afirmando:
Continuaremos colaborando estrechamente con nuestros socios para apoyar un sistema energético resiliente, manteniendo al mismo tiempo la solidez y la capacidad operativa a largo plazo de la Reserva Estratégica de Petróleo
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