La crisis de acceso a la vivienda en España continúa siendo un tema de alta preocupación, principalmente debido al rápido aumento de los precios, lo que ha erosionado la asequibilidad y reducido la movilidad de los trabajadores. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha declarado que esta situación «exige una acción más contundente» para aumentar la oferta de viviendas, basándose en las iniciativas gubernamentales actuales.
En el contexto del informe ‘Artículo IV’ sobre España para 2026, el FMI ha identificado que la fuerte demanda de viviendas está siendo impulsada por factores como el crecimiento de la población, la inmigración neta y los tipos de interés más bajos. Estos factores, combinados con la escasa flexibilidad de la oferta, han resultado en un intenso aumento de los precios, especialmente en los mercados inmobiliarios urbanos y costeros, expandiéndose a zonas circundantes.
El FMI ha reconocido las iniciativas del Gobierno, entre ellas la creación de una nueva empresa pública de vivienda, Casa 47, y el fondo público España Crece para fomentar la oferta de alquiler asequible. Sin embargo, los técnicos advierten que
la oferta de vivienda debe aumentar «a un ritmo mucho más rápido»
para abordar el déficit existente, particularmente en áreas de alta demanda.
En términos de estabilidad financiera, el FMI sugiere introducir medidas hipotecarias en el próximo año, basadas en la capacidad de pago de los prestatarios (BBM). Los técnicos del FMI destacan que, a pesar de la prudencia general, los criterios de concesión de préstamos se han relajado ligeramente, como lo muestra el aumento de hipotecas con altos ratios préstamo-valor.
La introducción de BBM basadas en garantías hipotecarias, como las ratios préstamo-precio, podría prevenir riesgos en el sector financiero. El FMI advierte que, si no se controlan los precios de la vivienda y se relajan las normas de préstamos, podrían establecerse límites de carácter obligatorio.
Por su lado, completar las recomendaciones del Programa de Evaluación del Sector Financiero (FSAP) para 2024 fortalecería el marco de estabilidad financiera, particularmente con la adopción de un método integral para atender necesidades de liquidez bancaria y avanzar en reformas que otorguen a la CNMV mayor autonomía.
