El rendimiento del bono alemán a diez años, considerado un referente en Europa, ha superado el 3,1% por primera vez desde principios de 2011. Este fenómeno ocurre en un contexto marcado por el conflicto en Oriente Próximo, que se aproxima a cumplir su primer mes. El rendimiento del ‘bund’ ha alcanzado el 3,13%, un nivel no visto desde febrero de 2011, lo cual supone un aumento notable frente al 2,65% registrado antes de los recientes ataques a Irán.
La tensión en los mercados no se limita a Alemania, ya que la situación afecta también a otros países europeos. En Francia, el interés de su bono a diez años ha subido hasta el 3,889%, su nivel más alto desde mayo de 2009. Fuera de la Unión Europea, el rendimiento de los bonos británicos a diez años se ha mantenido cerca de su máximo desde 2008, alcanzando un 5,11%. En España, la rentabilidad exigida ha crecido hasta el 3,69%, alcanzando máximos desde noviembre de 2023, una cifra significativamente superior al 3,06% previo al conflicto.
A pesar del repunte en las rentabilidades, las primas de riesgo de los bonos europeos se han mantenido estables. El diferencial del bono italiano a diez años frente al ‘bund’ continúa por debajo de los 100 puntos básicos. En una entrevista con ‘The Economist’, Christine Lagarde, presidenta del BCE, advirtió sobre un exceso de optimismo en los mercados respecto a una rápida recuperación de la normalidad. Los técnicos han señalado que los daños en infraestructura y distribución de petróleo podrían implicar tiempos de recuperación que se miden en años.
La presidenta del BCE expresaba esta semana la disposición de la entidad para actuar sin titubeos ante la amenaza que el conflicto de Oriente Próximo puede llegar a representar para la meta de estabilidad de precios a medio plazo
Lagarde añadió que podría justificarse un ajuste de los tipos de interés si el conflicto provoca un exceso significativo, aunque no persistente, respecto a los objetivos de estabilidad de precios del BCE.
