El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvo una extensa conversación con el mandatario estadounidense, Donald Trump, en la que expresó su preocupación por los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos. Lula argumentó que estas medidas carecen de fundamento y subrayó la necesidad de fortalecer la cooperación para mantener los fuertes vínculos comerciales entre ambos países.
Durante la conversación, que se prolongó por una hora y veinte minutos, Lula desestimó las acusaciones esgrimidas por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, que justificaron los aranceles del 25% a la mayoría de las importaciones brasileñas con razones como la deforestación, la corrupción y el trabajo forzado. Según Lula, estas acusaciones son infundadas y afectan negativamente tanto a Brasil como a Estados Unidos.
Para el presidente brasileño, es vital fomentar la cooperación para preservar las relaciones comerciales entre ambas naciones
Además de tratar el tema de los aranceles, Lula reiteró su interés en colaborar en la lucha contra el crimen organizado. Solicitó a Trump no declarar a las bandas criminales de Brasil, como el Primer Comando de la Capital, como grupos terroristas, argumentando que el país cuenta con herramientas para enfrentar estas organizaciones, como su asfixia financiera, sin requerir una clasificación especial.
Asimismo, ambos líderes discutieron sobre las guerras en Ucrania y Oriente Próximo, coincidiendo en la importancia de buscar soluciones negociadas. Sobre la situación en Irán, Lula criticó nuevamente la inoperancia del Consejo de Seguridad de la ONU y propuso, como ya lo hizo anteriormente con Vladimir Putin y Xi Jinping, una reunión extraordinaria para configurar un consejo más inclusivo. "Los grandes líderes no son aquellos que inician guerras, sino aquellos que ponen fin a los conflictos", concluyó Lula.
