La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha insistido en que la Unión Europea busca reducir las tensiones comerciales con China y no romper los vínculos con el país asiático. No obstante, advirtió a Pekín que, si el diálogo reanudado recientemente no proporciona resultados satisfactorios, la UE está preparada para tomar medidas firmes.
"El diálogo es esencial, pero debe generar resultados. Dependiendo de la respuesta de China, actuaremos en consecuencia. Estamos preparados para cualquier eventualidad y tenemos todos los instrumentos necesarios sobre la mesa", afirmó Von der Leyen durante una rueda de prensa en Cork, Irlanda, coincidiendo con el inicio del semestre de presidencia irlandesa del Consejo de la UE.
Estas declaraciones siguen al anuncio del comisario europeo y negociador comercial de la UE, Maros Sefcovic, quien informó que Bruselas y Pekín han acordado reactivar el diálogo con vistas a obtener resultados tangibles para octubre. Sefcovic tiene previsto viajar a China para continuar las negociaciones, invitado por el ministro de Comercio chino, Wang Wentao. El acuerdo incluye mantener contactos técnicos a partir de ahora para establecer una hoja de ruta clara.
La Unión Europea reitera su compromiso con el diálogo siempre que produzca resultados concretos y beneficiosos
Von der Leyen subrayó la importancia de que los países de la UE diversifiquen sus cadenas de suministro para reducir la dependencia de terceros, especialmente de China. También señaló que Sefcovic defendió los intereses europeos en sus conversaciones con China, abordando temas como la sobreproducción que afecta el mercado global y las prácticas desleales debido a los subsidios chinos.
Por su parte, el primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, abogó por el diálogo como prioridad en las relaciones con China, a pesar de reconocer los desequilibrios económicos y la ausencia de reglas equitativas en ocasiones. Martin expresó su esperanza en que las conversaciones entre Bruselas y Pekín conduzcan a un entendimiento común, dada la interdependencia entre ambos.
Esta iniciativa ocurre después de que los líderes de la UE instaron a la Comisión Europea a mantener el diálogo con Pekín, siempre que se obtengan resultados, y a explorar soluciones ante las prácticas comerciales desleales de China y el déficit comercial que supera los 360.000 millones de euros anuales. Durante la cumbre de junio, los líderes discutieron los desequilibrios macroeconómicos y defendieron la unidad en política comercial.
Como parte de sus responsabilidades, la Comisión Europea ha sido encargada de desarrollar herramientas adicionales en materia de defensa comercial y política industrial para proteger los intereses de la UE y mitigar riesgos.
