En la junta general ordinaria celebrada este miércoles, los accionistas de Amadeus aprobaron el pago de un dividendo de 664,6 millones de euros, además de reafirmar en su cargo al consejero delegado, Luis Maroto, como consejero ejecutivo por un año más. Asimismo, se autorizó la emisión de deuda por hasta 7.500 millones de euros, entre otras medidas.
Según el comunicado enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el dividendo final será de 1,54 euros por acción con cargo a los resultados de 2025, lo que representa un incremento del 6% respecto al año anterior. Ya se ha abonado un pago de 0,53 euros por acción el 16 de enero, y está previsto un pago complementario de 1,01 euros por acción para el próximo 3 de julio.
Además de la reelección de Maroto, también se confirmó la renovación por un año de diez consejeros independientes, incluyendo al presidente del consejo de administración, William Connelly. Entre los renovados están Pilar García Ceballos-Zúñiga, Stephan Gemkow, Peter Kürpick, Xiaoqun Clever-Steg, Amanda Mesler, Jana Eggers, Eriikka Söderström, David Vegara y Frits Dirk van Paasschen.
La autorización para emitir deuda hasta 7.500 millones de euros busca dotar a Amadeus de la flexibilidad necesaria para operaciones de refinanciación e inversiones estratégicas
La junta también aprobó la reducción del capital social mediante la amortización de 189 millones de acciones propias, lo que representa el 4,2015% del capital social, reduciéndolo en 189.279,09 euros. Como resultado, el capital social de la compañía queda ahora en 4,3 millones de euros, compuesto por 431,5 millones de acciones de 0,01 euros de valor nominal cada una.
Otros puntos aprobados incluyeron las cuentas anuales de 2025 y un nuevo plan de recompra de acciones, permitiendo a la empresa adquirir hasta el 10% de su capital social en un plazo de cinco años. Además, se validó un incremento del capital social hasta en un 50% si los intereses de la firma lo requieren, aunque cualquier exclusión del derecho de suscripción preferente se limitará a un máximo del 10% del capital.
