El empresario Demetrio Carceller ha reforzado en las últimas semanas su posición como principal accionista de Sacyr mediante la compra de acciones valoradas en aproximadamente 2,6 millones de euros. Estas operaciones se han realizado a través de DISA Corporación Petrolífera (DICO) y Beachlake Inversiones, ambas controladas por Carceller. En total, se han adquirido 560.673 acciones, un 0,09% del capital de Sacyr, a un precio promedio de 4,63 euros por acción.
DICO ha adquirido 354.135 de estas acciones a 4,61 euros de media, mientras que Beachlake Inversiones ha comprado 206.538 títulos a 4,66 euros. Tras estas compras, Disa Corporación Petrolífera posee, de manera directa e indirecta, 78.158.828 acciones de Sacyr, que representan el 12,67% del capital social de la compañía. Además, DICO controla los derechos de voto de la firma Satocan, representativos del 1,919% de la constructora, lo que eleva el control total de acciones al 14,598%.
La adquisición de acciones por parte de Carceller se percibe en el mercado como un gesto de confianza hacia el equipo directivo de Sacyr y su próximo Plan Estratégico
La empresa española tiene previsto presentar su Plan Estratégico a finales de este año o principios de 2027, lo que ha generado expectativas positivas. Sacyr ha adelantado el cumplimiento de la mayoría de sus objetivos para 2025, un año antes de lo previsto, lo que se ha reflejado en su cotización. En los últimos dos años y medio, las acciones de Sacyr se han revalorizado un 45%, superando en la actualidad los 4,6 euros por acción. La empresa ha visto cómo, desde los mínimos registrados durante la pandemia de COVID-19, su valor de mercado ha aumentado un 315%, alcanzando más de 3.700 millones de euros.
En el último ejercicio, Sacyr registró una facturación de 4.660 millones de euros y un beneficio neto ajustado de 165 millones (excluyendo desinversiones en Colombia). Esta sólida evolución ha llevado a la empresa a proponer una mejora significativa en la retribución al accionista, planteando el pago de dos dividendos en efectivo por un total de 0,15 euros brutos por acción, triplicando así los 0,045 euros distribuidos el año anterior.
