Meliá Hotels International se prepara para un verano de intensa actividad turística, en el que espera superar su cifra histórica de 400 hoteles abiertos en todo el mundo. Esto será posible gracias a una estrategia de expansión cualitativa y una inversión significativa de 575 millones de euros en reposicionamiento de activos para 2025 y 2026. El objetivo es superar las expectativas de los analistas, situando el Ebitda por encima de 565 millones de euros en 2026, manteniendo además un ratio de deuda neta sobre Ebitda inferior a 2,5 veces.
El presidente y consejero delegado de Meliá, Gabriel Escarrer Jaume, destacó en la Junta General de Accionistas la posición fortalecida de la compañía, atribuida a una gestión prudente del balance y a una firme apuesta por el segmento de lujo. Con reservas de verano en España en incremento de doble dígito, según Escarrer, Meliá se beneficia de la preferencia de los turistas por España, el sur de Europa y el Caribe como destinos seguros en un contexto de inestabilidad en Oriente Medio. Sin embargo, la empresa subraya que su enfoque sigue siendo la resiliencia y la eficiencia interna, evitando depender de la coyuntura global.
En palabras de Escarrer, la prioridad de Meliá es construir una compañía más rentable, más responsable y más resiliente.
La expansión de Meliá se sustenta en un modelo de crecimiento Asset Light, centrado en contratos de gestión, alquiler y franquicia. Durante 2025, la empresa firmó 51 nuevos establecimientos y abrió 28. Este crecimiento, con un foco especial en el eje vacacional, registrará más del 60% de las nuevas habitaciones en el arco mediterráneo y Europa, y el 22% en América. A estas regiones se suma el sudeste asiático y Oriente Medio como áreas de interés.
En términos financieros, la empresa ha mejorado su situación al reducir la deuda financiera neta por debajo de las 2,2 veces respecto al Ebitda, con una sólida generación de caja que superó los 200 millones de euros en 2025. Meliá ha establecido medidas para asegurar el 100% de su suministro energético a precios fijos en mercados clave, lo que ha permitido mantener el impacto de la inflación en los suministros por debajo del 2%.
En cuanto a la retribución al accionista, la Junta aprobó un dividendo de 0,1736 euros por acción, lo que significa un incremento del 20,9% respecto al año anterior. Este pago, que se hará con cargo a reservas voluntarias, se realizará el 8 de julio de 2026. Además, los accionistas respaldaron la reelección de Escarrer como consejero ejecutivo y apoyaron la estrategia de sostenibilidad (ESG) de la compañía.
