Durante la junta de accionistas de Unicaja en 2026, el consejero delegado Isidro Rubiales destacó las medidas tomadas por el banco para protegerse frente a un potencial entorno económico inestable. Rubiales anunció que la entidad ha realizado dotaciones específicas adicionales con el objetivo de salvaguardar su rentabilidad sin perder de vista los riesgos de carácter geopolítico.
El directivo subrayó que el panorama actual, marcado por la incertidumbre geopolítica, ha obligado a la entidad a adaptarse continuamente. Entre los factores que más preocupan están la crisis en Oriente Próximo y las tensiones arancelarias entre Estados Unidos y la Unión Europea. "La duración de los actuales conflictos determinará su impacto en la inflación y en el crecimiento económico", afirmó Rubiales, aludiendo a las posibles reacciones de los bancos centrales y los mercados financieros.
El entorno de incertidumbre ha requerido que Unicaja aplique esquemas de actuación flexible y continúe su adaptación a contextos cambiantes.
Pese a estos desafíos, Unicaja cerró 2025 con un beneficio récord de 632 millones de euros, facilitando así la distribución del mayor dividendo de su historia, de 443 millones de euros. Esto se atribuye a una transformación del negocio y a la diversificación de fuentes de ingresos. Esta buena marcha ha llevado al banco a revisar al alza sus objetivos de beneficios para el Plan Estratégico 2025-2027, pasando de una previsión inicial de 1.600 millones a 1.900 millones de euros, un incremento del 19%.
El consejero delegado destacó tres áreas clave que influirán en la ejecución del plan: el negocio minorista y de empresas, el papel creciente de la tecnología, especialmente la inteligencia artificial (IA), y el capital humano. Según Rubiales, la IA se ha convertido en una prioridad estratégica para la entidad, dado su potencial para cambiar radicalmente la forma de hacer banca. Los avances en IA ya están contribuyendo a mejorar la eficiencia en áreas comerciales y de gestión de riesgos, logrando ganancias superiores al 50% en eficiencia.
A pesar del entorno de incertidumbre, Rubiales confía en que Unicaja mantenga su trayectoria de crecimiento y consolide su posición gracias a los retornos del plan estratégico. El objetivo de alcanzar los 1.900 millones de euros de beneficios entre 2025 y 2027 refleja el compromiso del banco con el mercado y su capacidad para gestionar distintas fases de los ciclos económicos, afirmó el directivo.
