La Dirección de Renault ha notificado a los sindicatos la suspensión de la adjudicación de vehículos a sus plantas en España y ha revisado a la baja su propuesta de convenio colectivo para los próximos tres años. Este anuncio se produjo durante la décima reunión negociadora, en un contexto en el que los sindicatos habían evaluado una propuesta inicial de la empresa que incluía leves mejoras respecto a anteriores planteamientos.
Durante la reunión, la empresa presentó una oferta que incluía una mejora en el bloque salarial, ofreciendo un incremento del IPC más un punto adicional y una paga única de 400 euros anuales durante los próximos tres años. Para el último año del convenio, Renault proponía un incremento salarial acorde a la inflación, junto con una gratificación de 200 euros brutos. Además, planificaba ampliar el número de contratos indefinidos de 100 a 300, aumentar el valor de la hora extra en un 15% y limitar los sábados laborables a 14 por turno anual. No obstante, ante la falta de aceptación por parte de los sindicatos, la dirección optó por suspender la adjudicación y modificar las expectativas para las fábricas.
Renault advierte que sin un acuerdo, las plantas en España afrontarán una caída en producción y empleo.
La nueva propuesta de Renault, tras el rechazo de los sindicatos, contempla un convenio revisado con subidas anuales limitadas únicamente al IPC y la eliminación de la prima de contribución. Esta decisión es parte de las medidas que la compañía prevé implementar debido a la falta de consenso y la necesidad de ajustar sus operaciones en función de la demanda y los modelos productivos, especialmente en relación a los modelos eléctricos.
