Sacyr ha sido seleccionada para la fase final del concurso destinado a la construcción de un nuevo estadio para los Juegos Olímpicos de Brisbane 2032. La infraestructura, valorada en 3.400 millones de dólares australianos (unos 2.000 millones de euros), es parte de un importante proyecto olímpico.
La Autoridad Independiente de Infraestructuras y Coordinación de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2032 anunció que un consorcio en el que participa Sacyr junto a la australiana Built competirá contra otro formado por las locales John Holland y Besix Watpac por la adjudicación del contrato.
Recientemente, Sacyr y Built firmaron una alianza para presentarse de forma conjunta a licitaciones en Australia, iniciativa que incluye esta nueva colaboración. Se espera que la decisión sobre qué consorcio resultará ganador se conozca en 2026.
Ambos grupos afrontarán ahora una fase de ‘participación temprana’, que implica trabajar de manera independiente con los promotores del proyecto y el equipo de diseño del estadio. El objetivo es revisar la planificación inicial y aportar soluciones en términos de plazos y presupuestos.
El estadio, con capacidad para 63.000 personas, se construirá en Victoria Park y será un punto de referencia en Brisbane.
Este recinto no solo será sede de las ceremonias de apertura y clausura de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2032, así como de las pruebas de atletismo, sino que también acogerá posteriormente a equipos deportivos locales, como el Brisbane Lions AFL y los equipos de cricket Brisbane Heat y Queensland Bulls.
