El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) presentará en el Pleno del Congreso una proposición no de ley para implementar un impuesto europeo sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas. Estos beneficios se han incrementado debido a la subida de los precios de los combustibles, originada por el conflicto en Oriente Medio.
Esta iniciativa ya había sido respaldada conjuntamente por el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y sus homólogos de Alemania, Italia, Austria y Portugal. Todos remitieron una carta a la Comisión Europea buscando promover este tributo. El PSOE, al llevar esta propuesta al Congreso, apunta a aliviar la carga que recae sobre consumidores y contribuyentes.
El PSOE busca que los costes derivados de la crisis debido a la guerra ilegal de Estados Unidos e Israel contra Irán no sean soportados exclusivamente por los consumidores y el erario público
El Grupo Socialista sostiene que es justo y razonable que las grandes empresas energéticas que obtienen beneficios extraordinarios por el alza de los precios de los combustibles fósiles contribuyan de manera especial a mitigar sus consecuencias. Recuerdan que esta no es una iniciativa nueva; tras la invasión rusa a Ucrania en 2022, la Unión Europea ya había implementado una contribución temporal de solidaridad, replicada por el Gobierno de España.
Señalan que la situación actual muestra paralelismos con la de 2022, justificando de este modo la adopción de una medida fiscal excepcional similar. No obstante, advierten que el impuesto propuesto debe diseñarse adecuadamente para evitar que su implementación se traduzca en un aumento de precios que afecte directamente a los ciudadanos en vez de a los beneficios inusuales de las grandes compañías energéticas.
