El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha expresado su compromiso de ofrecer ayudas al sector del marisqueo en Galicia si se considera necesario, tras el impacto del tren de borrascas que ha afectado a la región. «Si son necesarias las ayudas, entiendo que algún tipo de ayuda será necesaria, la Xunta de Galicia, como siempre, estará a la altura», afirmó Rueda tras el Consello del lunes. Actualmente, se encuentran en la «fase final» de un análisis exhaustivo de los bancos marisqueros para evaluar cada situación específica.
La conselleira do Mar, Marta Villaverde, ha estado trabajando sobre el terreno en las últimas semanas para medir el alcance de los daños. Ha constatado que en ciertas zonas el daño es considerable, aunque también hay áreas donde la situación ha resultado ser menos grave, según reconocen las propias mariscadoras.
Fernando Febrero, coordinador de biólogos de la provincia de Pontevedra, informó recientemente a Europa Press que el sector del marisqueo está atravesando una «situación bastante mala» debido a las lluvias invernales que incrementaron la presencia de agua dulce en las rías, provocando una significativa mortandad de bivalvos. Febrero señala que los fondos de ría «suelen estar más afectados» y que la mortandad es «moderada o severa».
En otro ámbito, el Consello de la Xunta ha informado sobre un convenio de colaboración en el marco del proyecto Redemar, que cuenta con la participación del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo (CSIC). Este proyecto, con una financiación que supera los 168.000 euros del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca e de Acuicultura (Fempa) para el periodo 2026-27, busca evaluar el estado de las poblaciones de zamburiña en la ría de Ferrol. Su objetivo es elaborar un plan para la recuperación de este bivalvo, centrado en la conservación y gestión sostenible de sus poblaciones.
El proyecto analizará múltiples factores como el hábitat de la especie, su ciclo fenológico, la captación de semilla local y los sustratos presentes en diferentes etapas de crecimiento. Todo esto para asegurar la capacidad extractiva a medio y largo plazo, tal y como explica la Xunta, «a través del conocimiento sólido que permita tomar decisiones de gestión eficaces».


