Telefónica ha reportado unas pérdidas netas atribuidas de 4.318 millones de euros en 2025, principalmente debido al impacto extraordinario de reestructuraciones, incluyendo el último Expediente de Regulación de Empleo (ERE) realizado por la compañía, cuyo coste ascendió a 2.049 millones de euros. Además, la empresa ha enfrentado desinversiones en América Latina que suman 2.269 millones de euros.
Resultados destacados a pesar del impacto negativo
No obstante, si se excluye Hispanoamérica del perímetro de la empresa, Telefónica habría alcanzado un beneficio neto ajustado de 2.122 millones de euros, lo que representa un descenso del 7,9% con respecto al año anterior, cuando se registró un beneficio de 2.304 millones de euros. La compañía también informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que sus ingresos totales aumentaron un 1,5%, alcanzando los 35.120 millones de euros.
En el contexto nacional, Telefónica logró en España su mejor rendimiento desde 2008, experimentando un crecimiento simultáneo en ingresos, resultado bruto de explotación (Ebitda) y caja. Los ingresos alcanzaron los 13.012 millones de euros, un incremento del 1,7%, mientras que el Ebitda se situó en 4.691 millones de euros, un aumento del 1,1%. La caja alcanzó los 2.525 millones de euros, un 2,3% más que el año anterior.
Reducción de deuda y confirmación de dividendos
Entre enero y diciembre de 2025, la deuda financiera neta de Telefónica se redujo en aproximadamente 1.400 millones de euros, situándose en 26.824 millones de euros. Además, la compañía ha confirmado un dividendo en efectivo de 0,30 euros por acción. De este monto, aún están pendientes de pago 0,15 euros por título, que se hará efectivo el próximo mes de junio.
Entre enero y diciembre de 2025, la deuda financiera neta se redujo en torno a 1.400 millones de euros, hasta situarse en 26.824 millones de euros
