El consejo de supervisión del Grupo Volkswagen se reunirá este jueves, 9 de julio, para evaluar un potencial recorte de hasta 100.000 empleos y el cierre de cuatro fábricas en Alemania. El objetivo de estas medidas es reducir costes y aumentar significativamente la competitividad de la compañía hasta 2030.
Medios alemanes informaron a finales de junio que el plan de la empresa incluye reducir su plantilla mundial en los próximos cinco años y cerrar cuatro plantas. Estas instalaciones se encuentran en las ciudades alemanas de Hannover, Zwickau, Emden y la planta de Audi en Neckarsulm. Según el medio alemán Bild, Volkswagen también planea eliminar el actual sistema de bonificaciones para sus directivos, el cual está basado en el desempeño individual y evaluado por los empleados.
El modelo de negocio actual de Volkswagen, enfocado en desarrollar coches en Alemania, fabricarlos en Europa y exportarlos al mundo, ya no funciona para todas sus marcas
La compañía ha enfatizado la necesidad de evolucionar para mantener el éxito. "Todo el Grupo debe aumentar significativamente su competitividad", señaló la firma alemana, subrayando la necesidad de un enfoque más preciso y una disciplina más estricta en materia de costes e inversiones.
En marzo, Volkswagen ya había anunciado la reducción de unos 50.000 puestos de trabajo en Alemania para 2030, buscando ahorrar más de 6.000 millones de euros anuales para el final de la década. Esta reestructuración podría implicar además un recorte del 15% en sus inversiones.
