marca blanca

El sector del gran consumo en España cerró 2025 con un balance positivo, mostrando signos de estabilización tras varios años de turbulencias. Este crecimiento del 5% en valor fue impulsado por un aumento en los precios del 2,4% y una demanda que creció un 2,6%, siguiendo la tendencia de 2024. Según la consultora Circana, esto refleja una normalización progresiva del consumo. Durante el último año, los precios en el sector del gran consumo se mantuvieron moderados, aunque sobre una base ya elevada, influenciados por la retirada de medidas fiscales y costes estructurales persistentes. La caída en el precio del aceite de oliva ha mitigado en parte las presiones de incrementos en otras áreas, con las subidas más pronunciadas observadas en los huevos (23%), el chocolate (21,1%) y el café (16,2%). El segmento de frescos lideró el crecimiento, contribuyendo con el 47% del total debido a un encarecimiento del 5,4% y un aumento de la demanda del 2%. Por otro lado, la alimentación seca aportó un 35% del crecimiento, destacando los huevos y productos de conveniencia saludable, como los de IV y V gama. Los hogares españoles recuperaron en 2025 su ritmo de compra, dejando atrás los ajustes bruscos de años anteriores La demanda, favorecida por precios más contenidos, ha jugado un rol crucial, reflejando un patrón de decisión más estable desde finales de 2023. El alza del 2,6% en 2025 abarcó tanto comestibles (+2,5%) como productos no comestibles (+3,6%), apoyada también por un escenario económico y turístico más favorable. Las promociones continuaron siendo una herramienta esencial para estimular la demanda, representando el 16,2% de las ventas, ligeramente superior al 16,1% del año anterior. Las categorías más promocionadas incluyen aceite de oliva, cervezas, detergentes y bebidas refrescantes, subrayando la relevancia de estas estrategias para atraer consumidores. En cuanto a los canales…
quedan reductos donde estos productos tienen poco o nada qué hacer frente a la enseñas de fabricante. Los más destacado son las bebidas y los productos de belleza. En estas áreas los porcentaje de marca blanca sobre el total del sector son de tan solo el 21%, y el 14%, respectivamente. Pero, ¿cuál es el truco que permite a las firmas de fabricante de estas categorías frenar el empuje de los productos firmados por la gran distribución? La respuesta es diferente para ambas. En cuanto a las bebidas, el poder de las marcas, la innovación, el marketing y la negativa a entrar en una guerra de precios ha permitido al sector mantener la supremacía. El mundo de la belleza es totalmente diferente. Aquí encontramos dos motivos principales. El primero es que la pequeña droguería y perfumería acapara más de la mitad de las ventas totales, lo que origina que la MDD solo disponga de los lineales de los supermercados, menos de la mitad del total de escaparates, para darse a conocer. La segunda explicación se refiere al tipo de consumidor, que normalmente no suele fijarse tanto en el precio y se mantiene fiel a su marca de toda la vida, aunque ésta sea mucho más cara que la que lleva impreso en su etiqueta el nombre de la cadena de distribución de turno. Profundizando un poco más en cada categoría encontramos datos muy curiosos. Empecemos por las bebidas, donde tenemos a los zumos, que es la excepción que rompe la regla, con un porcentaje de enseña del supermercado del 54% frente a las bebidas espirituosas de alta graduación con solo un 17%. Por el medio quedan categorías como la cerveza (24%) o los vinos (20%). ¿A qué se debe esta disparidad de criterios a la hora de comprar por parte…