SMI

El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha presentado un Real Decreto que podría impactar significativamente en los beneficiarios del salario mínimo interprofesional (SMI), afectando a cerca de 2,5 millones de personas. El objetivo es reformar las reglas de absorción y compensación, lo cual permitiría una ganancia salarial bruta media de entre el 3,5% y el 8,5%. Este incremento podría traducirse en un aumento anual de la masa salarial de entre 1.100 y 2.800 millones de euros, según la memoria que acompaña al Real Decreto. La reforma se enmarca en un contexto donde los márgenes de beneficio de las empresas están en máximos históricos, lo que facilita que estas puedan absorber los costes adicionales sin poner en peligro su actividad. El Ministerio de Trabajo señala que, pese al aumento salarial, no se prevé un deterioro significativo en la actividad empresarial. Además, se espera un impacto positivo en el consumo y el PIB. El aumento del SMI de los últimos años tuvo un impacto neto positivo Esta afirmación apunta a que el crecimiento salarial anterior ya mostró beneficios económicos, lo que refuerza la estrategia actual. No obstante, el Ministerio admite que no se puede determinar con precisión el impacto adicional que podrían tener trabajadores con salarios superiores al SMI debido a la heterogeneidad de las estructuras salariales. El Decreto, que ya está en audiencia e información pública, excluye de las normas de compensación y absorción ciertos complementos salariales. Estos incluyen pluses de nocturnidad, toxicidad, penosidad, peligrosidad, entre otros, y también aquellos relacionados con la antigüedad, formación o rendimiento. De esta manera, se asegura que las subidas del SMI no sean absorbidas por otros pagos salariales. Se espera evitar que las subidas del SMI queden absorbidas por otros complementos salariales El documento establece que al establecer el salario mínimo interprofesional de cada…
El próximo lunes, 16 de febrero, se firmará un acuerdo que contempla un aumento del 3,1% en el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Este incremento es visto como «un impulso» para dignificar los sueldos más bajos en España, según ha destacado el secretario confederal de Acción Sindical y Transiciones Estratégicas de CCOO, Javier Pacheco. El IPC y su impacto en los salarios El anuncio de este acuerdo se produce tras la publicación de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) que indican que el Índice de Precios de Consumo (IPC) recortó su tasa interanual en enero en seis décimas, situándose en el 2,3%. Este es el nivel más bajo desde junio, lo cual se debe principalmente a la bajada en los precios de los carburantes y la evolución favorable de los precios de la electricidad. A pesar de que los salarios pactados en convenio han comenzado el año con una subida promedio del 2,9%, Pacheco ha destacado que este incremento salarial se ve neutralizado por los costos de la vivienda, una variable no contemplada en el IPC oficial. Hemos emplazado a la patronal a negociar incrementos salariales que por un lado corrijan el estancamiento de los salarios más bajos en los convenios colectivos y por otro promuevan incentivos para facilitar el acceso a la vivienda Javier Pacheco ha subrayado la importancia de abordar el costo de la vivienda en las futuras negociaciones salariales. Apuesta por la transformación energética Además, el descenso del IPC en enero se ha vinculado con la reducción de precios de la energía y combustibles, resultado de la apuesta por las energías renovables. «La transformación energética de la mano de las renovables mejora la competitividad de nuestras empresas y reduce los precios para los consumidores», ha afirmado Pacheco. También ha instado a confrontar las posiciones negacionistas de ciertos…
La Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos tiene previsto recibir la propuesta del Ministerio de Trabajo para incrementar el salario mínimo interprofesional (SMI) en 2026, elevándolo a 1.221 euros brutos mensuales distribuidos en 14 pagas. Esta cifra representa un aumento del 3,1% respecto a la establecida para 2025, que es de 1.184 euros mensuales. La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, anunció esta medida durante un acto en Mataró, subrayando que el actual Gobierno tiene un firme compromiso con «mejorar la vida de la gente». El acuerdo para este incremento del 3,1% fue cerrado el pasado 29 de enero con los sindicatos CCOO y UGT, e incluye efectos retroactivos a partir del 1 de enero. Esto implica un aumento de 37 euros al mes o 518 euros adicionales al año para los trabajadores, sin que estos ingresos estén sujetos al IRPF. Un acuerdo sin respaldo de las patronales Este aumento del SMI beneficia a unos 2,5 millones de personas y marca el sexto año consecutivo en que el Gobierno logra un pacto con los sindicatos, pero sin el apoyo de las patronales. La última ocasión en la que CEOE y Cepyme respaldaron un aumento del SMI fue en 2020, cuando se incrementó de 900 a 950 euros mensuales. Desde el Ministerio dirigido por Yolanda Díaz, se busca que esta nueva subida del SMI sea aprobada por el Consejo de Ministros entre mediados y finales de este mes, para su inmediata publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Además, en el marco del acuerdo, el Ministerio ha asumido el compromiso de revisar el decreto de salarios mínimos interprofesionales vigente para garantizar que los complementos salariales no sean absorbidos por la subida del SMI.
El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, ha confirmado que el Real Decreto que contempla una subida del 3,1% en el salario mínimo interprofesional (SMI) para el año 2026 está en proceso de aprobación. Se espera que el decreto sea publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en un plazo máximo de tres semanas, apuntando hacia mediados o finales de febrero. Este anuncio se realizó tras una rueda de prensa dedicada a presentar las cifras de desempleo. Pérez Rey explicó que la subida del salario mínimo es inminente y se aplicará de manera retroactiva. El objetivo es garantizar que el aumento beneficie a las personas trabajadoras lo antes posible. Ante la cuestión de la prórroga del salario mínimo de 2025, el secretario de Estado reafirmó que la función del suelo salarial del SMI no desaparecerá, a pesar de que el decreto del escudo social no fue convalidado debido a la oposición de PP, Vox y Junts en el Congreso. Para asegurar este derecho, la Dirección General de Trabajo ya ha emitido una circular interpretativa que proporciona tranquilidad a los trabajadores. La función de suelo salarial del salario mínimo interprofesional no puede desaparecer en ningún caso como consecuencia de la no convalidación del real decreto La inminente subida del salario mínimo situará el SMI en 1.221 euros mensuales distribuidos en catorce pagas. Según el Ministerio de Trabajo, la inclusión de una prórroga del SMI de 2025 en el nuevo decreto ley no es imprescindible, considerando que ya se avanza en el año 2026. Pérez Rey aclaró que, debido a razones técnicas y normativas, la reforma de las reglas de absorción y compensación relacionada con los complementos salariales no podrá aprobarse de manera simultánea con la nueva actualización del SMI. Eso no es posible hacerlo cuando uno introduce un…
El sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda, Gestha, ha analizado el reciente acuerdo entre el Gobierno y los sindicatos para establecer el salario mínimo interprofesional (SMI) en 17.094 euros sin imposición fiscal. Este cambio provocará que el Ministerio de Hacienda deba aumentar la deducción por obtención de rendimientos del trabajo hasta los 592,68 euros. Este incremento permitirá que las personas trabajadoras solteras, sin cargas personales ni familiares, no tributen, con un coste estimado para el Tesoro Público de aproximadamente 200 millones de euros. Gestha considera que el mínimo personal y familiar, como instrumento que limita la capacidad económica no sujeta a gravamen en el IRPF, necesita una actualización urgente. Esta actualización debería estar alineada con las sucesivas revisiones del SMI. Los técnicos argumentan que la deducción en cuota es el mecanismo más adecuado para evitar una tributación efectiva del SMI sin incurrir en los efectos regresivos de las reducciones en la base. Se minimiza el impacto en las cuentas públicas, pues no todas las personas pueden agotar la deducción al tener mayores cargas personales y familiares o por insuficiencia de ingresos Este enfoque también es considerado crucial porque los aumentos del SMI no tributables son los que menos incrementan los costes para los empresarios. Esto se debe a que afectan tanto a los salarios como a las bases mínimas de las cotizaciones sociales, lo cual podría suavizar futuras negociaciones entre el Ministerio de Trabajo y la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). Por otra parte, Gestha ha solicitado que estas deducciones se amplíen a incluir a pensionistas y desempleados, quienes también perciben rentas del trabajo. Esta medida podría generar un apoyo económico adicional para grupos sociales que a menudo enfrentan mayores dificultades financieras.
El salario mínimo interprofesional (SMI) en España se sitúa en 1.381 euros mensuales, según los últimos datos recopilados por Eurostat. Este importe coloca a España en la séptima posición entre los 22 países de la Unión Europea que cuentan con un salario mínimo fijado por ley. Comparativa salarial en la Unión Europea España se encuentra por debajo de países como Francia y Alemania, cuyos salarios mínimos son más elevados. Según el organismo europeo, Luxemburgo encabeza la lista con un salario mínimo de 2.704 euros al mes, seguido por Irlanda con 2.391 euros y Alemania con 2.343 euros. En el extremo opuesto, las naciones con los salarios mínimos más bajos son Bulgaria (620 euros), Letonia (780 euros) y Rumanía (795 euros). En la actualidad, ocho países de la Unión Europea tienen un salario mínimo por debajo de los 1.000 euros mensuales. Por otro lado, hay otros ocho países, incluyendo Grecia (1.027 euros), Portugal (1.073 euros) y Polonia (1.139 euros), cuyo salario mínimo se encuentra en un rango intermedio comprendido entre 1.000 y 1.500 euros. Además, seis naciones cuentan con un SMI superior a los 1.500 euros, como es el caso de Francia, que ofrece un salario mínimo de 1.823 euros mensuales. Particularidades de la estructura salarial En la elaboración de este estudio, Eurostat ha ajustado los datos para poder realizar una comparación homogénea. Esto se debe a que en países como Grecia, Portugal y España, el salario se abona habitualmente en 14 pagas al año, en lugar de las 12 que son más comunes en otras naciones europeas. Italia, Dinamarca, Austria, Finlandia y Suecia son países que no disponen de un salario mínimo legalmente establecido Con estos ajustes, se busca proporcionar una visión más precisa de la situación del salario mínimo en el continente, permitiendo a los ciudadanos y a los…
La vicesecretaria de Coordinación Sectorial del Partido Popular (PP), Alma Ezcurra, ha expresado su preocupación por la posición de España en el ámbito económico europeo. Durante una entrevista en ‘Las mañanas de RNE’, Ezcurra criticó al Gobierno de Pedro Sánchez por la gestión del Índice de Precios de Consumo (IPC), afirmando que este indicador se le está atragantando en comparación con el resto de países europeos. Críticas al incremento del IPC y sus consecuencias Ezcurra destacó que el IPC medio de los socios europeos es un 25% menor que el de España, que se situó en un 2,4% en el mes de enero. Además, subrayó la preocupante subida del 20% en los precios de elementos esenciales como vivienda, agua y energía, así como un incremento del 41% en el precio de los alimentos. «La economía de España puede crecer pero si no crece la economía de los españoles, mal vamos» añadió Ezcurra, refiriéndose al crecimiento del PIB proyectado para 2025, que asciende al 2,8%. La política del PP lamentó que, a pesar de este crecimiento, una familia con dos sueldos no llega a final de mes y, cada vez más, el empleo empieza a ser sinónimo de pobreza. Ezcurra también alertó sobre la desaparición de la clase media, considerada esencial para una nación sólida. Controversia sobre el Salario Mínimo Interprofesional y las pensiones Al abordar el tema del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), Ezcurra sugirió que su aumento busca distraer y permitir que los socios de Sumar del Gobierno se apunten alguna medalla. Duda de si el Ejecutivo del PSOE realmente se preocupa por la situación económica de los ciudadanos, destacando que el SMI es el salario más frecuente en España. El Gobierno «toma como rehenes» a los jubilados afirmó al criticar la estrategia del presidente Sánchez y las decisiones políticas…
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha declarado que el aumento del salario mínimo interprofesional (SMI) acordado con los sindicatos CCOO y UGT, y sin el apoyo de CEOE y Cepyme, transformará el SMI al elevarlo en un 3,1% para el 2026, lo que representa un total de 1.221 euros mensuales por catorce pagas. En una entrevista con ‘La2Cat’ y Ràdio 4, la ministra manifestó que con esta medida «el SMI ya no es un salario de subsistencia». Díaz destacó que este acuerdo ayudará a «sacar a mucha gente trabajadora de la pobreza laboral» y subrayó la importancia de la regulación de la compensación y absorción de los complementos salariales. Según la ministra, esta regulación busca eliminar «una trampa que hacen algunos empresarios» que intentan neutralizar el aumento del SMI mediante complementos. Si le saco rentabilidad electoral o no a lo que hago me da igual, porque me dejo la piel desde que he llegado al Ministerio de Trabajo en el que me encuentro para mejorar la vida de la gente trabajadora Además, Díaz lamentó la falta de apoyo de las patronales CEOE y Cepyme, señalando que «la patronal española no quiere acordar nada con el Gobierno de España». Defendió también una unificación del SMI para todo el país, describiéndolo como “una herramienta de mínimo por abajo, de garantía de igualación social”. En otro tema, Yolanda Díaz abogó por la regularización de los migrantes, viéndolo como “una de las mejores medidas” para proteger los derechos humanos y combatir la explotación laboral. Al ser cuestionada sobre el enfoque de Sumar con respecto a este acuerdo, Díaz rechazó cualquier beneficio político personal, afirmando que su prioridad es «mejorar la vida de la gente trabajadora», sin importar si «le saco rentabilidad electoral o no a lo que hago».
El Ministerio de Trabajo convoca a los agentes sociales a una reunión este jueves a las 17:00 horas. El objetivo es cerrar un acuerdo para aumentar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en 2026, llevándolo a 1.221 euros mensuales en catorce pagas, lo que representa un incremento del 3,1% respecto al año anterior. Para atraer a las patronales CEOE y Cepyme, el Ministerio de Hacienda ha elaborado un incentivo fiscal. Según la propuesta, se plantea una reducción fiscal progresiva que podría compensar hasta el 100% del aumento del SMI. Esto beneficiaría a las empresas que incrementen su plantilla con trabajadores que perciban sueldos superiores al SMI. La reducción se aplicará sobre la base imponible del Impuesto sobre Sociedades. Un aumento de plantilla será necesario: al menos un trabajador a tiempo completo durante un año en empresas con menos de 100 empleados, o un mínimo de dos trabajadores o un incremento del 1% de la plantilla en empresas mayores. Si las normativas no se cumplen, habrá una regularización de las reducciones indebidas, incluyendo intereses de demora El importe de la reducción dependerá del incremento de la plantilla. Será más bajo si el aumento de personal es inferior al 5%, pero alcanzará el 100% si sube un 15% o más. Estos aumentos deberán mantenerse por dos años. La reducción es calculada multiplicando por un factor que varía según el crecimiento porcentual de la plantilla, asegurando que la base imponible no sea negativa. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, confía en alcanzar un acuerdo en la reunión de este jueves. El Ministerio pretende que este incentivo lleve a las empresas a mejorar los salarios más bajos y dejar de depender del SMI.
El secretario general de CCOO, Unai Sordo, y el de UGT, Pepe Álvarez, han expresado su preocupación por la falta de concreción en la propuesta de incentivo fiscal del Ministerio de Trabajo, destinada a atraer a la CEOE al acuerdo sobre el salario mínimo interprofesional (SMI) de 2026. Ambos sindicalistas han urgido a concluir la mesa de negociación, afirmando que «este chicle no da mucho más de sí». El Ministerio de Trabajo ha ofrecido un incentivo fiscal condicionado a las empresas que más se vean afectadas por el SMI, el cual se mantendría solo si se cumplen ciertas condiciones, como el mantenimiento del empleo y el incremento de los salarios más bajos en sus plantillas. Sin embargo, la propuesta aún no se ha presentado por escrito, lo que ha generado incertidumbre en los sindicatos. En una rueda de prensa, Álvarez ha señalado: «Cuando tengamos un papel, hablaremos». Ha añadido que el Ministerio ha interrumpido reuniones para introducir «elementos que podría ser que a la patronal le pudiera hacer gracia». A pesar del escepticismo, Álvarez considera razonable ofrecer beneficios fiscales a empresas que paguen salarios por encima del SMI, pero insiste en que estos beneficios no deben extenderse a quienes paguen por debajo del mínimo. No se puede mantener porque la contratación pública tiene que, en todo caso, poder actualizarse de acuerdo con los costes, que van creciendo en la duración de los contratos, de manera racional y razonable Unai Sordo ha expresado su descontento con la situación actual del impuesto de sociedades, calificándolo de «bastante trinchado», debido a las bonificaciones y exenciones existentes. «Nos preocupa que, en un contexto económico favorable, el impuesto de sociedades no recupere sus niveles de recaudación anteriores», ha declarado Sordo, quien también cuestiona la falta de compromiso de la CEOE con el acuerdo tripartito. Sordo…