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Carles Ransanz, vicepresidente de Venta Directa de Sage: “La digitalización va más de personas que de herramientas”

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Casi la totalidad del número de empresas que operan en España son pymes. Sage es una compañía dedicada a la mejora del funcionamiento de este grupo de pequeñas y medianas empresas, y elabora software de gestión empresarial, además de proporcionar asesoría y soluciones de negocio. Actualmente, prestan servicio a compañías de 23 países distintos, respaldando a emprendedores en su trabajo y evolución e impulsando su progreso en diferentes ámbitos laborales.

Carles Ransanz, vicepresidente de Venta Directa & Enterprise de Sage en España, comenta con Capital la labor que llevan a cabo desde la compañía para trabajar y acompañar a las pymes en sus procesos. Explica lo fundamental que es la digitalización de las pequeñas y medianas compañías para una transformación digital nacional, cómo lograr ser una firma sostenible y hacer ver la importancia de la sostenibilidad, y, para concluir, la importancia de una sólida ética empresarial.

Según datos del estudio del Connected Commerce Council, realizado en colaboración con Google, el 82 % de las pymes españolas usó herramientas digitales para hacer frente a la crisis de la pandemia. ¿Qué significa digitalizarse para una pyme?, ¿por qué es necesaria la digitalización?

Las pymes tienen un papel fundamental en la economía española. Las pequeñas y medianas empresas constituyen el 99,8 % del tejido industrial y emplean al 72 % de los españoles. Estos datos reflejan una realidad, y es que la digitalización de la economía nacional no es posible sin la digitalización de las pymes. Durante la crisis sanitaria de la Covid-19, las empresas de todo el mundo se vieron forzadas a acelerar su digitalización, aquellas grandes empresas que estaban más digitalizadas pudieron adaptarse a la situación y no tuvieron grandes pérdidas.

Sin embargo, muchas pymes no lograron construir una estructura necesaria para operar de manera virtual y resistir las medidas de confinamiento y disminución del consumo, lo que resultó en su desaparición. Las pequeñas y medianas empresas deben poner el foco de sus objetivos en transformarse digitalmente para poder sobrevivir. En la actualidad este proceso no es una opción, sino una obligación. Desde Sage queremos reivindicar la importancia de la transformación digital de las pymes, ya que son las grandes protagonistas de la economía española y sin su digitalización no hay digitalización posible en España. Es lo que nosotros denominamos Digitivación, que es la reactivación económica a través de la digitalización de las pequeñas y medianas empresas.

La transformación digital se ha acelerado exponencialmente desde el estallido de la pandemia. La crisis ha afectado a todos y muchas pymes tienen escasos recursos económicos y tecnológicos, ¿cómo se pueden enfrentar estas empresas a la digitalización sin recursos suficientes?

En Sage empezamos siendo un grupo de pequeñas empresas que, con el paso del tiempo y gracias a la digitalización, se consolidaron como una gran compañía. Por tanto, entendemos el camino que supone la transformación y la importancia que tiene ser ayudado y acompañado cuando eres una pyme.

Para aprovechar las nuevas economías y mejorar la gestión empresarial, es necesaria una formación adecuada y contar con expertos que se ocupen de introducir la estrategia por áreas. Los fondos Next Generation también serán un impulso muy necesario para las pymes que no tienen los recursos suficientes. El Gobierno prevé que en los próximos cuatro años se destinen 4.656 millones de euros del fondo comunitario a la digitalización de las Pymes, este plan puede ayudar a 1.350.000 pymes en su transformación digital.

Comentan que la recuperación económica y la transformación digital pasan por una labor de cultura, ¿en qué consiste esta labor?

En Sage creemos que, en la transformación digital, el primer paso es cultural. La digitalización va más de personas que de herramientas, más de emociones que de soluciones y más de cultura que de infraestructura. La labor cultural la tienen que dar las personas, los propietarios y directivos de las empresas. Las empresas tienen que dar un salto en su cultura para poder adoptar la digitalización como forma de conseguir el crecimiento, la mejora de la eficiencia y una mayor internacionalización.

En Sage ayudan a los emprendedores actuales con una nueva generación de soluciones que les permiten gestionarlo todo. Desde la crisis sanitaria, ¿han notado una caída en el número de emprendedores?

La pandemia ha hecho que todos los sectores económicos hayan sufrido un decrecimiento, y el emprendedor no ha sido menos. La iniciativa emprendedora ha disminuido del 7,4 % en 2019 al 6,8 % en 2020, según el último informe del medidor Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2020-2021 de Enisa. A pesar de ello, este descenso es inferior al que presentan la mayoría de los países, y ahora mismo nos encontramos por encima de la media mundial.  Lo que esto nos dice es que España sí es un país para emprendedores. Hay ganas de hacerlo y los datos lo demuestran.

En Sage tenemos muy interiorizado que el emprendimiento es el futuro y estamos en una constante búsqueda de nuevas herramientas y soluciones que ayuden a todos aquellos que forman o que quieren formar parte de este colectivo en su día a día. Un buen ejemplo de ello son nuestras soluciones basadas en la nube, como Sage Business Cloud, nuestra solución de nueva generación diseñada para mejorar la agilidad de cualquier organización y lograr que la empresa crezca más rápidamente independientemente de sus características.

¿El exceso de automatización y digitalización en los procesos puede producir rechazo en los clientes por sentir una falta de factor humano? 

En Sage no creemos que exista exceso de digitalización en los procesos. La recuperación económica requiere de la incorporación de tecnología al cien por cien, en todos los ámbitos de nuestro sistema socioeconómico. Maximizando la eficiencia del sistema productivo y haciéndolo mucho más sostenible, buscando el bienestar de las personas, del conjunto de la sociedad y del planeta.

Desde Sage también ayudáis a la educación mediante centros de formación. En estos cursos, ¿hay más demanda de público mayor que no está acostumbrado todavía a la digitalización?

Cuando hablamos de formación para adultos fundamentalmente se canaliza a través de Planes Nacionales o Autonómicos de Empleabilidad, que hacen foco en autónomos, desempleados o en ERTE y empleados de determinados sectores que quieran mejorar o aumentar sus competencias profesionales.

Desde Sage hemos trabajado para que nuestro programa de Contabilidad General y Fiscalidad de la Pyme con Sage 50 esté dentro de la biblioteca de especialidades formativas del Sepe lo cual supone una facilidad en la obtención de ayudas a los Centros por parte del Ministerio. Con todo, cerramos el circulo de tener Centros certificados en nuestros productos, contenidos validados por la administración y una creciente demanda de profesionales con competencias empresariales que ayuden en la mejor gestión de las pymes”.

¿Cuáles son las bases de una correcta ética empresarial, tanto entre empleados como hacia los clientes?

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son un magnífico ejemplo para proponer cambios concretos y tangibles en los que se puede ver cómo se plasma la ética empresarial. Erradicar la pobreza, proteger el medioambiente y asegurar la prosperidad de todos reduciendo las desigualdades, en especial, en nuestro caso, en relación con la brecha digital, son líneas de actuación que las empresas están incorporando a sus objetivos empresariales. Desde la misma concepción de las ideas hasta la venta de productos o servicios en el mercado.

En Sage creemos que la cultura corporativa de las empresas ha de sostenerse sobre un propósito que esté ligado a la sostenibilidad. El nuestro es ayudar a que los pequeños sean grandes, sacar esa grandeza que hay dentro de cada uno de nosotros y contribuir a que se exprese, haciendo realidad los sueños de cada uno de nosotros gracias a la transformación en la manera en que aprendemos, trabajamos y colaboramos. En el ámbito de las Pymes, que es para quienes trabajamos, pequeñas y medianas empresas a menudo líderes en sus respectivos sectores y con presencia internacional, compañías como Ternua, Lufe o Ecoalf son un buen ejemplo de esta gestión. No debe ser solo una cuestión de conciencia o altruismo, sino de compromiso.

En Fundación Sage colaboran para la mejora de las condiciones de vida a través de la estabilidad económica y la igualdad social. ¿Qué tipos de ayudas prestan para hacer esto posible?

La discriminación, los prejuicios, la falta de educación y el acceso desigual a la tecnología están creando barreras para que muchas personas puedan lograr sus objetivos. En Sage estamos comprometidos con derribar estas barreras y crear un entorno de igualdad de oportunidades para todas las personas, utilizando nuestra tecnología, tiempo y experiencia para respaldar y acompañar a todas aquellas empresas y colectivos que apuestan por la diversidad y la sostenibilidad.

Nuestro objetivo es garantizar que todo el mundo tenga las mismas oportunidades de acceder a datos y tecnología que cambian la vida. Por eso utilizamos nuestro tiempo, experiencia y conocimientos para apoyar a las personas de los grupos infrarrepresentados y a los más afectados por la pandemia, con el fin de garantizar que el mayor número posible de personas tenga una oportunidad justa para poder desarrollarse. Además, para hacer frente a la crisis climática y proteger el planeta, estamos ayudando a las Pymes a ser más sostenibles y estamos trabajando en nuestros compromisos propios para reducir las emisiones de carbono.

Uno de los principales proyectos que llevamos a cabo y que mejor reflejan esto es “Future Makers”, en el que colaboramos con otras fundaciones para enseñar a niños y adolescentes (en especiales chicas, también chavales que pertenecen a colectivos en riesgos de exclusión social) a programar Inteligencia Artificial. Y, posteriormente, a aplicarla a las necesidades de su día a día, para así introducirlos en las nuevas tecnologías y asegurar que el día de mañana serán personas plenamente digitalizadas. Profesionales del futuro capaces, incluso, de trabajar en el sector y ganarse la vida gracias a ello.

Sus objetivos estratégicos cumplen seis de los 17 objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas: educación para todos, igualdad de género, oportunidades de trabajo digno, crecimiento económico, innovación y colaboración efectiva. ¿Notan un mayor compromiso o un cambio de mentalidad por parte de las pymes en referencia a estos objetivos?

Se aprecia, y así lo indican los estudios, que cada vez hay una mayor conciencia y compromiso, que cada vez hay más pymes que apuestan por la sostenibilidad en su visión integral (medioambiental, social y laboral) como la forma clara de asegurar su propia sostenibilidad económica, como proyecto empresarial, y su competitividad, por supuesto. Cada vez más, los clientes pero también los empleados; el futuro talento; los proveedores; las instituciones y la sociedad en su conjunto quieren empresas, pequeñas, medianas y, por su puesto, grandes, que sean sostenibles y que contribuyan decisivamente a la sostenibilidad.

Es decir, a hacer un mundo cada vez más habitable y justo, con oportunidades para todos. Las pymes, como cualquier otro tipo de empresa, necesitan demostrar ante su ecosistema que tienen interés en el desarrollo sostenible, activando estrategias que les permitan cumplir con los ODS de Naciones Unidas y mostrar a sus clientes un compromiso con el futuro del planeta, no solo desde el punto de vista medioambiental, también en términos de igualdad social y diversidad laboral.

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