lunes 25 • octubre 2021
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Retos y oportunidades para la conversión del 5G en una hipotética sexta generación

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Capital analiza con Orange, Telefónica, Red Lion y Cionet los retos y expectativas futuras de una tecnología que pretende revolucionar el mundo tal y como lo conocemos

Hablar de 5G es sinónimo de revolución, de avance tecnológico, de velocidad y de amplitud. Sin embargo, todavía hay muchos retos por delante y muchas incógnitas que resolver sobre este nuevo desarrollo, que promete a empresas y particulares conexión inalámbrica en cualquier sitio y una vida mucho más fácil y conectada. Pero, ¿qué pasará cuando el total del espectro esté repartido y esta evolución ya sea un hecho asentado en el territorio nacional? ¿Qué viene después del 5G?

La idea nuclear de esta evolución del 4G es el hecho de poder navegar a través de internet en base a una velocidad mucho más alta que la actual, con una menor latencia y con mayor número dispositivos conectados al mismo tiempo. Tanto en un espacio de gran concurrencia como en un lugar geográfico de difícil acceso orográfico. Un cúmulo de avances que los operadores ven claros: “No han hecho más que empezar”.

Así lo afirma Mónica Sala, directora general de Red en Orange España, quien subraya a Capital que las tres grandes ventajas de esta tecnología “abren la puerta a un mundo de nuevos servicios o casos de uso que, con las tecnologías anteriores, 3G y 4G, son imposibles”.

De hecho, según recuerda, “la mayor velocidad del 5G permite el uso de tecnologías inmersivas, como la realidad virtual. La menor latencia del 5G permite la aparición de nuevos productos como el coche autónomo. Y el mayor volumen de objetos conectados del 5G permite un escenario de Smart home y Smart city generalizado”. Por eso, para ésta, la “oportunidad que tenemos como país es extraordinaria”.

Mónica sala (orange): “La oportunidad que tenemos como país es extraordinaria”

Unas palabras compartidas por Mercedes Fernández, gerente de Innovación y Ciudades Tecnológicas 5G de Telefónica España, quien señala que “España es de los países con más casos de uso 5G pilotados e implementados, superando con creces ya los 150”. Por eso postula al país como “un referente en este aspecto”.

Y no sólo eso: “Este impulso debe mantenerse, pero también tenemos que aprovecharlo dando el paso hacia la industrialización de los servicios, la implementación de los procesos de transformación y la exportación de todo ese crecimiento para explotar al máximo todas las posibilidades al hacer posible una nueva forma de trabajar y gestionar la producción”.

çPorque, en esencia, este nuevo avance no es uno más, pretende ser el punto de inflexión tecnológico y digital para la sociedad mundial.

Tanto es así que, según la ficha técnica sobre espectro publicada por la Comisión Europea, el 5G estima que gestionará un incremento de tráfico esperado en movilidad que se multiplicará por ocho hasta 2025. Asimismo, las estimaciones apuntan a que a nivel mundial para 2025 soportará unos 75.400 millones de dispositivos a nivel mundial, es decir, generará un avance sin precedentes en la economía del dato y del Big Data.

A ello hay que sumar la reducción por cien de los tiempos de descarga en mayor calidad. Es decir, un cúmulo de potencialidades que van mucho más allá del mero cambio tecnológico en las redes de telefonía móvil.

Así lo comparten desde DigitalES, que apuntan a Capital que “ahora sí vamos a ser capaces de conectarlo todo a nuestro alrededor y extraer inteligencia de ello. Es difícil imaginar cómo serán nuestras rutinas, personales y profesionales, dentro de apenas otros cinco años”.

Beneficios de empresas e instituciones

Pero, ¿cómo puede ayudar esta revolución al funcionamiento de empresas e instituciones? Lo cierto es que de muchas formas. “Van a surgir muchas oportunidades de explotación y el salto emprendedor puede ser uno de los grandes beneficiados, aunque desde el punto de vista de los usuarios es una tecnología que suma y que permite una personalización muy diferente”, afirma Juan Carlos Fouz, CEO de Cionet, una comunidad de directivos de tecnología de empresas que representa a más de 10.000 líderes tecnológicos a nivel mundial.

Y añade: “Todas las empresas que estén preparadas y que tengan líderes con visión de futuro se podrán beneficiar de sus recursos”. Aunque desde Telefónica matizan: “De todos los sectores de actividad el que primero está aprovechando el potencial del 5G es la industria”.

Y cita: “La industria está afrontando una transformación radical hacia la digitalización y una mayor eficiencia, movilidad y flexibilidad en sus procesos. En este sentido gracias al 5G, combinado con la fibra y otras tecnologías, como RV o inteligencia artificial se está impulsando la digitalización de la industria y su avance hacia la Industria 4.0″.

“Concretamente, mediante la definición nuevos modelos operativos; la optimización de la producción; la mejora del control de calidad; la flexibilización de los modelos productivos; la asistencia remota para mantenimiento y un largo etcétera de nuevas formas de hacer las cosas basadas en unas comunicaciones inalámbricas 5G que garanticen la calidad de servicio y la continuidad del negocio”.

Mercedes Fernández (Telefónica): “España es de los países con más casos de uso 5G pilotados e implementados, superando con creces ya los 150”

Algo que desde Orange España comparten, aunque, al mismo tiempo, les “cuesta encontrar un sector en donde no sea posible encontrar un impacto positivo”, ya que, por ejemplo, “en automoción abre la puerta al coche autónomo o en el sector audiovisual impulsa las experiencias inmersivas, la realidad virtual y aumentada que trasportan a la persona a un mundo diferente”. Por eso, tienen claro que “todas estas aplicaciones son solo la punta del iceberg y seguramente muchos casos de uso todavía no han sido ni siquiera imaginados”.

De hecho, así lo sentencian los análisis de la Comisión Europea, los cuales prevén un beneficio estimado de hasta 62.500 millones de euros anuales hasta 2025 en cuatro sectores productivos (automoción, salud, transporte y utilities), los cuales crecerían hasta los 113.000 millones de euros por los impactos indirectos. Esto, en España, generaría unos beneficios indirectos de 14.600 millones y una gran suma en la creación de empleo. Aunque para poder hablar de estos términos en tiempo presente aún falta esperar.

El 5G rural

Una de las grandes incógnitas y también retos de esta tecnología es su despliegue en zonas rurales, en las que la brecha digital y la mera diferencia en la velocidad de conectividad es un hecho. Todo ello, a pesar del propio Plan para la Conectividad e Infraestructuras Digitales aprobado por el Consejo de Ministros y en el que se pretende poner fin a esta realidad. No obstante, hasta la realización de facto de dicha estrategia hay otros operadores que buscan sufragar esta distinción.

Así lo afirma Ángel López, gerente de Red Lion, una operadora de huella Vodafone y con origen leonés que busca acercar a los vecinos de la provincia y circundantes estas nuevas tecnologías. “Nosotros apostamos por la tierra y como tal vamos a luchar para que el 5G llegue a todos los lugares”, revela a Capital este empresario.

Y critica que “las grandes compañías son las que dicen dónde se va a desarrollar esta tecnología, pero al final somos nosotros los que tenemos que luchar por la España vaciada y por esta provincia que al final es la octava más extensa del país”. Por eso, en su opinión, “es una necesidad que ese 5G llegue a todos los sitios, incluso a un pueblo de 10 habitantes, porque es la única forma de que ese pueblo pueda atraer a más personas y se lleve a cabo la famosa repoblación”.

Aunque desde las grandes operadoras esto no lo ven así y afirman que ya han dado esos pasos. “En los próximos meses, desde Telefónica nos centraremos en completar la cobertura en las ciudades desplegadas el año pasado y llegar en especial a las ciudades por encima de 20.000 habitantes, pero también más pequeñas”, incide Mercedes Fernández, quien cita a Capital una lista de 15 pueblos entre los que se encuentran Fresno de Sayago (Zamora), Casalarreina (La Rioja) o Labastida (Álava) con esta “buena cobertura tanto de fibra como de móvil 5G” disponible.

Ángel López (Red Lion): “Las pequeñas operadoras somos las que tenemos que luchar por la España vaciada, el 5G debe llegar a todos los sitios”

Desde Orange, por su parte, aluden a los proyectos presentados a los Ministerios de Industria, Comercio y Turismo; de Transición Ecológica y Reto Demográfico, de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, y de Asuntos Económicos y Transformación Digital para la “conectividad y digitalización de municipios de menos de 5.000 habitantes” y que, de lograrlos, beberán de los fondos europeos Next Generation.

Y añaden: “Tenemos una oportunidad extraordinaria para desarrollar zonas que actualmente tienen riesgo de despoblación”, pero “gracias a las nuevas tecnologías podemos convertirlas en sitios idóneos donde teletrabajar y vivir con mejores condiciones de vida” e incluso “arraigar nueva población en entornos de riesgo de despoblación”.

En este punto desde Red Lion ven la gran diferencia: hablar en futuro. “Hay sitios donde no está llegando siquiera el 4G, donde si te conectas hay 3G, pero los grandes operadores hablan ya del 5G. Yo ahí veo una generación por medio perdida y creo que es un reto fundamental que se expanda por toda España porque al final eso va a hacer que no haya que desplegar fibra y que todos estemos más conectados”.

Pero, ¿qué porcentaje de población española dispone actualmente de cobertura 5G? Lo cierto es que la respuesta varía según a quien se pregunte. En base a Telefónica, la operadora ha explicado que un 80% de la población española ya cuenta con esta red que está gestionada por 22.000 estaciones base.

Es decir, se estaría hablando de más de 37 millones de personas. Sin embargo, desde la filial francesa argumentan ser el operador con mayor cantidad de espectro de las dos bandas más relevantes para el despliegue de esta tecnología. ¿Y Vodafone? ¿Qué ocurre con Vodafone? Estos últimos recuerdan que fueron los pioneros en activar el 5G en el país.

Seguridad: la gran asignatura pendiente

Bien como primeros o como últimos, lo cierto es que todos tienen por delante la necesidad de responder a una de las grandes preocupaciones de los usuarios: la privacidad y seguridad. Porque, ¿acaso no es esta una de las grandes asignaturas pendientes?

Para Mercedes Fernández, gerente de Innovación y Ciudades Tecnológicas 5G de Telefónica España, “la seguridad de las redes está contemplada como un factor importante desde el diseño de las mismas”. Por su parte, Mónica Sala, directora general de Red en Orange España, señala que desde dicha operadora aplican “controles de red y cifrados para asegurar la privacidad del usuario y que nadie pueda intervenir llamadas, provocar una denegación de servicio o realizar seguimientos de usuarios”.

Sin embargo, desde Cionet, Ángel López es más escéptico: “La seguridad no se va a poder garantizar”. “Hoy me atrevería a decir que no existe ningún perímetro seguro y es un gran reto que tiene por delante el 5G, ya que forma parte de la naturaleza de las empresas proteger a su propia organización y a los usuarios de este tipo de riesgos externos, aunque sin duda tendrán que aprender a convivir con ello”. 

Juan Carlos Fouz (Cionet): “Todas las empresas que estén preparadas y que tengan líderes con visión de futuro se podrán beneficiar”

De hecho, desde Red Lion añaden: “La implantación está siendo más lenta de lo que todos queremos, pero esto también tiene sus ventajas porque de esta forma la seguridad estará mucho más desarrollada que en una implementación rápida y abrupta”, detalla Ángel López, quien cree que “hay muchos temas en juego porque la vida de nuestras empresas como la de las personas está al alcance de cualquier pirata informático” y, pese al avance, “avanzar paulatinamente pero con seguridad y con objetivos claros en esta materia es fundamental”.

Así lo entienden también desde la propia Comisión Europea, donde aseguran que “garantizar la ciberseguridad de las redes 5G es cuestión de importancia estratégica para la Unión en un momento en el que los ciberataques van en aumento, son más sofisticados que nunca y vienen de toda clase de agentes”. En particular, citan, “de agentes de Estados no miembros de la UE o que no cuentan con su respaldo”.

Para poder hacer frente, el Grupo de Cooperación en materia SRI de la Unión Europea publicó este pasado 2020 una caja de herramientas con medidas para la reducción del riesgo. Entre las medidas destacan el “refuerzo de los requisitos de seguridad para los operadores de redes móviles”, “evaluar el perfil de riesgo de los proveedores y aplicar las restricciones que correspondan a los que están considerados de alto riesgo” y “evitar o limitar cualquier dependencia importante”.

Para poder lograrlo instó a los países miembros a revisar periódicamente las evaluaciones de riesgos nacionales y de la Unión Europea sobre la seguridad de las redes 5G y posteriores para evitar cualquier tipo de riesgo innecesario, así como a tomar cuantas medidas adicionales fuesen necesarias para garantizar la coordinación dentro de la UE.

¿Cómo están adecuando estas peticiones desde los diferentes países comunitarios? Ya en septiembre de 2020 un total de 13 países miembros disponían de una Plan Nacional y una hoja de ruta para el impulso y despliegue de los servicios 5G en su territorio entre cuyas medidas se incluía la seguridad de los usuarios.

En el caso de España, además, en línea con la estrategia España Digital 2025, situando esta tecnología en el marco de la transformación digital que se entronca como una de las palancas fundamentales para la recuperación económica, la disminución de la desigualdad y el aumento de la productividad.

Y, dentro del impulso del 5G, se apunta a la necesidad de facilitar dicho despliegue temprano por parte de los agentes económicos, desarrollar un entorno confiable para dicho despliegue y reforzar la posición de liderazgo en España en cuanto a desarrollo y despliegue de esta tecnología.

De hecho, según detalla el informe El estado de las comunicaciones digitales 2020 realizado por la Asociación Europea de Operadores de Redes de Telecomunicaciones, España es el segundo país europeo en número de ciudades 5G, con 39 ciudades habilitadas, sólo por detrás de Reino Unido.

Unos datos que se sienten optimistas en el horizonte nacional y que desde sectores más escépticos con la ciberseguridad del 5G y su implantación en nuestro país como Cionet lo entienden positivo.

Así lo apunta José Carlos Fouz: “Nosotros hemos visto muchos proyectos en fase piloto y nos estamos dando cuenta del interés creciente por esta tecnología, aunque sigo insistiendo en que lo que falta es una cultura de interés y de poner prioridades, crear presupuestos y dotarlos de las herramientas necesarias. La tecnología está lista, lo que faltan son líderes para impulsarlas y llevarlas a cabo”.

5G verde

En este punto entra en juego otro gran reto: la sostenibilidad en el 5G. Entre las diferentes opciones que propone esta tecnología se encuentra la del vehículo conectado con su entorno, lo que favorece la sostenibilidad y el cuidado medioambiental. Y no sólo eso. Desde Telefónica recuerdan que un estudio de medición real realizado por la compañía consideró esta tecnología “hasta un 90% más eficiente que la 4G en términos de consumo de energía por unidad de tráfico”.

Y añade: “En Telefónica trabajamos en el diseño de una red 5G con criterios de eficiencia energética desde su origen. Además, los nuevos despliegues de la compañía van acompañados de un paulatino apagado de las antiguas redes de segunda y tercera generación. En paralelo, y para gestionar los equipos retirados, también se aplican los criterios de la economía circular, reutilizando y reciclando todos los materiales que sea posible”.

Por su parte, desde Orange entienden que “su bajo consumo energético permitirá que en 2025 se divida por 10 la energía que necesitamos hoy para transportar 1 Gigabyte a través de la red”, pero, al mismo tiempo, desde la propia compañía también están desarrollando iniciativas al respecto.

“Una de ellas consiste en la reducción del consumo energético de la red”, detalla Mónica Sala, directora general de Red en Orange España, quien explica que en la compañía han adoptado “acuerdos de compartición de redes que nos permiten ser mucho más eficientes energéticamente, además instalamos nuevos sistemas de climatización y ventilación, como “freecooling”, mucho menos contaminantes en nuestros centros técnico”.

Además, también recuerda que, entre otras medidas, en 2019 firmaron un acuerdo de compra de energía con Iberdrola que “garantiza que el 100% de la energía que se compra para la red provienen de fuentes renovables”.

En definitiva, una suma de proyectos con el que pretenden “reducir la huella de carbono y en el caso de grupo Orange nos ayudará a alcanzar la neutralidad de carbono en 2040, de acuerdo con el compromiso adquirido como parte de nuestro plan estratégico Engage 2025”. El objetivo: hacer del 5G un paso hacia la sostenibilidad definitiva.

Y después del 5G, ¿qué?

La cuestión tras cumplir con estas diferentes oportunidades es qué sucederá en un horizonte más lejano. Porque, ¿qué hay después del 5G? “Ya se comienza a hablar del 6G, pero esta tecnología se encuentra todavía en un estado embrionario y pasarán varios años antes de que podamos presenciar su llegada”, reconoce desde Orange España Mónica Sala.

Sala cree que antes “será necesario definir nuevos estándares compartidos por todos los actores del sector y luego asignar las frecuencias a las compañías de telecomunicaciones que operan en los diversos países. En otras palabras, será un proceso largo, similar al que condujo al arranque de las primeras redes 5G”.

Mientras tanto, alega que en España “no nos vamos a aburrir”. Y explica: “Hemos de seguir trabajando, entre otros campos, en términos de eficiencia energética, comunicaciones holográficas, Big Data, realidad aumentada e inteligencia artificial”.

Por su parte, desde Telefónica, Mercedes Fernández recuerda que todos los años se instalan versiones nuevas que incorporan mejoras y nuevas funcionalidades en nuestras redes” y que “cada cierto tiempo, unos siete años, se necesita realizar grandes cambios hardware para seguir incorporando capacidades incrementales en las redes”.

“Acabamos de cambiar al 5G y esta generación tiene aún mucho recorrido. Sin embargo, es cierto que en los I+D de muchas empresas se empiezan a probar tecnologías disruptivas que, quizá no puedan incorporarse al 5G y ahí es donde empezamos a pensar en que serán parte de la siguiente generación, el 6G”.

De hecho, más allá de la apariencia de que este nuevo avance está más lejos que cerca, lo cierto es que la propia Comisión Europea lo prevé más optimista de lo que parece. Tanto es así que en el marco del próximo programa Horizonte Europa, la Comisión ha propuesto la creación de una asociación institucionalizada en materia de nueva generación de internet y 6G con el fin de completar el despliegue de la quinta generación y preparar la sexta.

Para ello, se han propuesto más de 2.500 millones de euros de inversiones entre 2021-2027 y se espera un incremento de más de 7.500 millones de inversiones privadas. Un gran despliegue humano y económico con un objetivo: hacer de la tecnología el mayor aliado de la humanidad.

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