Telefónica Brasil (Vivo) ha cerrado el ejercicio de 2025 con un beneficio neto de 6.200 millones de reales brasileños (1.015 millones de euros), lo que supone un incremento del 11,2% respecto al año anterior. La compañía ha expresado su satisfacción al reflejar unos resultados «consistentes» que combinan un sólido desempeño operativo, evolución estratégica y disciplina financiera.
El presidente de Telefónica Brasil, Christian Gebara, destacó que 2025 ha sido uno de los años más exitosos para la empresa, gracias a su enfoque en mejorar la experiencia del cliente y ampliar su base. Los ingresos totales al cierre del año ascendieron a 59.600 millones de reales (9.764 millones de euros), marcando un incremento del 6,7%, un crecimiento superior al de la inflación.
Durante el último trimestre de 2025, Vivo reportó una ganancia de 1.900 millones de reales (311 millones de euros), un aumento del 6,5%, y sus ingresos crecieron un 7,1%, alcanzando los 15.600 millones de reales (2.557 millones de euros). El Ebitda anual se situó en 24.800 millones de reales (4.065 millones de euros), un 8,5% más que el año anterior, con un margen de 41,7%.
La disciplina financiera permitió aumentar los ingresos con una menor intensidad de capital
Las inversiones de Vivo sumaron 9.300 millones de reales (1.524 millones de euros), dedicadas mayoritariamente a la expansión de la red, especialmente al 5G, que ya cubre el 67,7% de la población en 716 municipios. La red de fibra óptica alcanza ahora 31 millones de hogares en 453 ciudades.
La remuneración a los accionistas alcanzó los 6.400 millones de reales (1.049 millones de euros), un aumento del 9,1%, y Vivo ha reiterado su compromiso de distribuir el 100% o más del beneficio neto entre sus accionistas antes de finales de 2026. En cuanto a los costes del último trimestre, estos ascendieron a 8.900 millones de reales (1.458 millones de euros), un 6,3% más, aunque se compensaron parcialmente gracias a mejoras en la eficiencia operativa.
El último año destacó por un «hito importante»: la firma, junto con Anatel, del plazo de autorización que formaliza la migración del régimen de concesión al modelo de autorización
Este cambio estratégico permitirá nuevas inversiones en la digitalización, ampliando la cobertura 4G y 5G en más de un mil municipios brasileños, fortaleciendo la capacidad de la red y modernizando la infraestructura de fibra óptica. Asimismo, la compañía anticipa una monetización de activos heredados por valor de 4.500 millones de reales (737 millones de euros) en los próximos años.

