La oferta de viviendas en alquiler en España ha experimentado una drástica caída del 61% desde 2020, mientras que los precios confrontan un incremento del 40% en el mismo periodo. Este fenómeno se enmarca en un contexto de mayor competencia entre familias, según un estudio publicado recientemente por Idealista. El informe realiza un análisis detallado sobre la evolución del mercado del alquiler desde el inicio de la crisis sanitaria, cuando el estado de alarma propició un aumento considerable del ‘stock’ disponible.
El inicio de la pandemia, acompañado del estado de alarma, supuso un paro en la actividad económica y una notable disponibilidad de viviendas para alquiler, lo que conllevó a una bajada de precios. Este descenso incentivó a numerosas familias a realizar cambios de residencia o acceder al mercado del alquiler. A cinco años del inicio de la pandemia, el panorama ha cambiado drásticamente. Las viviendas que entraron al mercado en 2020 regresan, ahora, a precios mucho más altos, enfrentándose a un contexto de menor disponibilidad y alta demanda.
Las ciudades más afectadas
Barcelona y Madrid destacan en esta transformación, liderando la caída de la oferta. Particularmente, Barcelona registra un descenso del 90% desde 2020, seguida de Granada (-76%), Palma (-75%) y Madrid (-73%). Otros mercados también reportan decrecimientos significativos, como San Sebastián, Las Palmas de Gran Canaria y Sevilla, todas ellas con una reducción del 72%, y Bilbao, que experimenta un 70% menos de oferta.
Sin embargo, en la otra cara de la moneda, siete capitales presentan un aumento en la oferta comparado con cinco años antes, encabezadas por Cuenca con un impresionante +113%, seguida de Ceuta (+67%) y Lugo (+35%).
La baja oferta de viviendas disponibles ha intensificado la competencia por cada una de ellas.
Ciudades como Lleida y Palma lideran este aumento de competencia, seguidas de Burgos, Barcelona y Granada. En Madrid, esta situación también se ha intensificado durante este periodo. Ninguna capital ha registrado una disminución en la competencia, aunque los aumentos más suaves se han visto en Ceuta, Cuenca, Pontevedra, Lugo y Badajoz. En contraparte, los precios han escalado significativamente en ciudades como Valencia, que lidera las subidas con un incremento del 82% en cinco años, seguida de Alicante (+73%) y Segovia (+71%).
La tendencia al alza en los precios también es evidente en Barcelona y Palma, ambas con un aumento del 63%, seguidas de Málaga (+62%), Santa Cruz de Tenerife (+58%), Guadalajara (+57%) y Madrid (+54%). En contraste, ciudades como Bilbao, San Sebastián y Melilla han registrado incrementos más moderados del 22%, seguidas de Huesca (+23%), Vitoria (+24%), Córdoba (+25%) y Pamplona (+26%).
