La Unión de Pequeños Agricultores (UPA) de Aragón ha reiterado la necesidad de una Ley estatal de Agricultura Familiar, un reclamo que lleva más de una década planteando. Según la UPA, sin esta normativa no se puede detener la adquisición masiva de tierras por parte de fondos de inversión, un fenómeno que amenaza con concentrar la producción agraria en las manos de grandes corporaciones.
La organización agraria sostiene que esta ley es fundamental para asegurar el futuro del modelo de explotación familiar, mayoritario en Aragón y otras comunidades. En este contexto, los pequeños agricultores han criticado las declaraciones del ministro de Agricultura, Luis Planas, quien ha calificado de inútil la aprobación de la norma hasta que no se complete la reforma de la Política Agraria Común (PAC). Para la UPA, es la Ley de Agricultura Familiar la que debería guiar las políticas europeas, y no al contrario.
La necesidad de la Ley estatal de Agricultura Familiar es crucial para proteger el modelo de explotación mayoritario, que representa al 99% del sector agrícola y ganadero en Aragón
La UPA considera que esta legislación podría desempeñar un papel similar al alcanzado por la Ley de la Cadena Alimentaria, la Directiva de Prácticas Comerciales Desleales y la Ley de Titularidad Compartida, que han liderado avances significativos en el ámbito comunitario.
Desde 2023, Aragón cuenta con su propia ley de Agricultura Familiar, reformada posteriormente en 2025. Por ello, la UPA ha exigido a la nueva Consejera de Agricultura, Arancha Simón, que garantice su cumplimiento y la adaptación definitiva al modelo de explotación familiar, que supone el 99% del sector agrícola y ganadero aragonés.
