Blackstone ha anunciado un acuerdo significativo con Brookfield para vender su socimi de pisos en alquiler, Fidere, por un importe total de 1.050 millones de euros. Esta operación ha sido notificada a BME Growth, el mercado alternativo en el que cotiza Fidere. El valor total de la cartera está compuesto por aproximadamente 5,000 viviendas, localizadas principalmente en la Comunidad de Madrid.
Detalles financieros de la operación
El importe de 1.050 millones de euros se verá reducido por una deuda de aproximadamente 425 millones de euros. La liquidación del importe resultante se efectuará en la fecha de consumación de la operación, a excepción de una parte que se abonará posteriormente, tras la aprobación en la próxima junta general de accionistas de Fidere, programada para el 28 de abril.
En esta misma fecha de cierre también se resolverá el contrato de servicios y gestión vigente con Testa Homes, otra entidad de Blackstone. A pesar de esto, Testa Homes seguirá ofreciendo servicios transitorios de gestión por un tiempo definido.
Las cuentas más recientes de la socimi Fidere muestran que los ingresos por alquileres alcanzaron 27 millones de euros en los primeros seis meses de 2025, con un resultado de explotación que llegó a 32,5 millones de euros. Este rendimiento se vio impulsado por un impacto positivo en la partida de enajenaciones, equivalente a 21 millones de euros. El beneficio atribuible en ese semestre ascendió a 18 millones de euros.
Impacto en el mercado residencial español
Blackstone ha sido un actor clave en el mercado residencial español desde la última crisis financiera, distinguido por la adquisición y rotación de carteras de viviendas hacia vehículos más especializados. Fidere fue creada como una de las principales plataformas del grupo en España, enfocándose en bloques de pisos situados en áreas metropolitanas con alta demanda de alquiler.
Para Brookfield, esta adquisición fortalece su compromiso con el sector residencial en España y especialmente en la Comunidad de Madrid
Brookfield ya opera en Madrid a través de diversos vehículos inmobiliarios, y esta compra refuerza su presencia en una región de alta demanda residencial.
