El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha afirmado recientemente que los efectos de la prórroga de los alquileres ya se notan, tras solo 10 días de su entrada en vigor. Durante este período, ha surgido una «campaña del miedo» y una «tromba de bulos» por parte de los defensores de los lobbies inmobiliarios y de la especulación, según Bustinduy.
En su cuenta de Bluesky, Bustinduy compartió que miles de inquilinos han solicitado la medida, que fue aprobada recientemente en Consejo de Ministros. En un video en la red social, el ministro se comprometió a desmentir las «mentiras», «excusas» y «bulos» que han surgido en torno a esta medida. Con la prórroga, se busca ofrecer estabilidad tanto a la oferta como al precio del alquiler.
Con la prórroga, damos estabilidad a la oferta y al precio del alquiler, y evitamos que muchas de esas viviendas acaben siendo pisos turísticos o expulsando a los vecinos de sus barrios
Bustinduy ha subrayado que la medida no afectará negativamente a los caseros. Aunque podrán seguir cobrando, la actualización del IPC se limitará a un 2% como máximo. Además, ha rechazado la idea de que se producirá un colapso judicial por la prórroga.
El Ministerio que lidera Bustinduy ha enviado una carta a 13 inmobiliarias y fondos de inversión, que gestionan más de 100.000 viviendas en España, para informarles de la obligatoriedad de prorrogar los contratos de alquiler que caduquen entre el 22 de marzo de 2026 y el 31 de diciembre de 2027, si así lo solicitan los inquilinos. La prórroga es obligatoria desde el momento en el que la solicita el inquilino, aseguró el ministro, reafirmando el compromiso de su Gobierno en proteger a los arrendatarios.
La prórroga está vigente con todas las garantías y es obligatoria desde el momento en el que la solicita el inquilino o la inquilina
