Mercedes-Benz ha anunciado que invertirá más de 7.000 millones de dólares, equivalentes a 6.000 millones de euros, en sus operaciones en Estados Unidos hasta 2030. Este plan estratégico busca fortalecer su presencia en el que es su segundo mercado más grande a escala global.
De la inversión total, 4.000 millones de dólares (3.453 millones de euros) se destinarán específicamente a la planta ubicada en Tuscaloosa, Alabama, subrayando el compromiso de la firma con este emplazamiento. Esta planta es una de las mayores exportadoras de automóviles de Estados Unidos, pues aproximadamente el 60% de su producción se destina a mercados internacionales, lo que beneficia significativamente a la balanza comercial del país.
La planta de Tuscaloosa ensamblará el SUV GLC en los próximos años, ampliando así su actual producción.
En Tuscaloosa se ensamblan actualmente los SUV GLE, GLS y GLE Coupé, así como sus variantes de alto rendimiento AMG y el exclusivo Mercedes-Maybach GLS, para todos los mercados globales. Además, esta instalación también produce los SUV eléctricos EQE, EQS y Mercedes-Maybach EQS.
El mercado estadounidense desempeña un papel fundamental para Mercedes-Benz, con unas ventas minoristas de 303.200 turismos y 40.000 furgonetas el año pasado, según ha destacado la marca alemana.
