El conflicto en Oriente Próximo ha tenido un impacto significativo en las reservas de Lastminute, afectando a unas 17.000 debido al cierre de espacios aéreos y cambios en las decisiones de los viajeros. A pesar de esta situación, la empresa ha reafirmado sus previsiones financieras para el año fiscal 2026, anunciando un crecimiento del 10% en ingresos y en el resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado.
Este anuncio se hizo coincidiendo con la publicación de los resultados auditados de 2025, que estaban alineados con las cifras preliminares ya divulgadas. El consejo de administración propondrá un dividendo de 0,414 euros por acción en la próxima junta general anual, manteniendo la misma cantidad que el año anterior.
En 2025, Lastminute reportó ganancias de 11,6 millones de euros, lo que representa una caída del 26% respecto a 2024. No obstante, los ingresos aumentaron un 15%, alcanzando los 361 millones de euros, mientras que el Ebitda ajustado creció un 33%, situándose en 55 millones de euros.
La agencia destaca que, a pesar de la incertidumbre geopolítica, la intención general de viajar sigue siendo alta.
En este contexto, la demanda está cambiando hacia destinos alternativos como las Islas Canarias, Baleares, Sicilia, Cerdeña y varias ciudades europeas. Según el CEO Alessandro Petazzi, el modelo flexible y paneuropeo de Lastminute permite a la empresa adaptarse rápidamente a los cambios en las preferencias de los viajeros. "Esto nos sitúa en una buena posición para responder a las preferencias cambiantes y seguir ofreciendo valor a los viajeros en todos nuestros mercados principales", afirmó Petazzi.
