El Ibex 35 ha cerrado este Jueves Santo prácticamente sin cambios, al situarse en los 17.555,9 puntos, lo que supone una leve caída del 0,14%. La jornada estuvo marcada por el aumento del precio del petróleo, que superó los 107,4 dólares por barril, y la incertidumbre sobre los sucesos en Oriente Próximo.
A nivel internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que el país está a punto de lograr todos sus objetivos militares en Irán. También ha anunciado una nueva serie de fuertes ataques en las próximas dos o tres semanas. Trump ha asegurado que el estrecho de Ormuz volverá a abrirse de forma natural tras concluir el conflicto en Oriente Próximo, desencadenado por la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. Teherán respondió bloqueando este paso estratégico que conecta el golfo Pérsico con el mar Arábigo.
El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, alcanzó los 107,4 dólares tras un aumento del 6,20%, mientras que el crudo West Texas Intermediate (WTI), referente en Estados Unidos, llegó a los 111,08 dólares, su nivel más alto desde julio de 2022.
En el ámbito empresarial español, la atención ha estado centrada en Indra, cuyo consejo de administración ha nombrado presidente no ejecutivo a Ángel Simón, ex consejero delegado de CriteriaCaixa. Simón sustituye a Ángel Escribano, en una decisión alineada con la propuesta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), principal accionista de la compañía. Tras un inicio con una caída superior al 2%, Indra cerró la sesión con un aumento del 1,27%, situándose en 49,34 euros por acción.
En el ámbito bursátil, Repsol lideró las ganancias del Ibex 35 con un incremento del 3,90%, seguido por Redeia (+2,59%) y Cellnex (+2,53%). Contrariamente, ArcelorMittal y Sabadell registraron caídas del 2,23% y 1,92%, respectivamente. Otras bolsas europeas también experimentaron retrocesos, con descensos del 0,79% en Fráncfort, del 0,20% en Milán y del 0,24% en París, mientras que Londres avanzó un 0,79%.
En el mercado de divisas, el euro cayó frente al dólar, hasta intercambiarse por 1,1545 dólares, mientras que el interés del bono español a diez años descendió hasta el 3,477%.
