Joaquín Mouriz, recién elegido presidente de Dircom y director de Comunicación de BNP Paribas Personal Finance, afronta su nuevo cargo como un honor y una gran responsabilidad. En esta entrevista desgrana las prioridades estratégicas de la asociación, reflexiona sobre los retos actuales de la comunicación, el impacto de la inteligencia artificial, la importancia de la ética profesional y el papel esencial del dircom en un contexto marcado por la incertidumbre, la desinformación y la necesidad de reforzar la confianza.
¿Qué supone para usted, en lo personal y en lo profesional, haber sido elegido presidente de Dircom?
Un honor. Soy socio de Dircom hace casi veinte años y estar en esta posición es un sueño profesional. Pero, al mismo tiempo es una inmensa responsabilidad; quizá una de las mayores de mi carrera. La clave está en la gestión del trabajo en equipo. Es necesario compaginar vida personal y doblemente profesional. La exigencia del trabajo en BNP Paribas Personal Finance exige un día a día intenso y la asociación también. Afortunadamente esta última labor es muy de equipo, primero por una plantilla de grandes profesionales en la asociación que conocen al dedillo sus responsabilidades y, en segundo lugar, por una junta directiva altamente implicada y que cree firmemente en el trabajo en equipo como uno de los pilares de nuestro programa.
¿Cuáles serán las prioridades estratégicas de su mandato al frente de Dircom durante los próximos años?
El programa es amplio y ambicioso, pero por no extendernos podríamos centrarnos en las principales prioridades: reforzar la gobernanza y el modelo asociativo, avanzando hacia una organización más participativa, eficiente y centrada en proporcionar al socio un claro valor añadido; incrementar la influencia de Dircom, consolidando su papel institucional y su capacidad de interlocución, autoridad e influencia; e impulsar el futuro de la profesión, con foco en el talento, la innovación y la evolución del rol estratégico de la Comunicación y los Corporate Affairs.
¿Qué grandes retos identifica hoy en el ámbito de la comunicación corporativa en España?
La comunicación es una profesión en continua evolución y podríamos enfocar la respuesta desde distintos puntos de vista. Recientemente escribí una tribuna donde exponía que, a día de hoy, es fundamental interpretar correctamente nuestro entorno, saber gestionar en un panorama de alta incertidumbre y, por último, la comunicación responsable, es decir, trabajar de forma ética, honesta y coherente. Si bien esa máxima ha sido siempre una fórmula de éxito hoy es una obligación si queremos que la reputación de nuestra empresa se mantenga y evolucione positivamente.
La inteligencia artificial está revolucionando el trabajo de los comunicadores. ¿Cómo cree que debe abordar Dircom esta transición?
Con la misma naturalidad que hemos venido abordando la vorágine de cambios que hemos ido viviendo en los últimos cuarenta años, la llegada de Internet, las redes sociales o los smartphones y las apps. La tecnología evoluciona rápido, la sociedad evoluciona rápido y la comunicación debe hacerlo igualmente. La IA trae riesgos, como cualquier avance en manos de los humanos, lo usaremos para lograr grandes cosas y para perpetrar otras terribles, lamentablemente. Pero aumentará nuestra eficiencia eliminando tareas rutinarias de escaso valor añadido permitiendo mayor creatividad. Aunque aumente el riesgo de desinformación abriendo dilemas éticos sobre transparencia y uso de datos, nos obligará a adquirir nuevas capacidades tecnológicas y analíticas. Pero soy un férreo creyente en la tecnología como herramienta de evolución positiva, lograremos escuchar mejor a nuestros públicos, una personalización real de los mensajes y una comunicación global mucho más ágil.
La desinformación, la polarización y la saturación de contenidos están alterando el ecosistema mediático. ¿Cómo deben evolucionar las estrategias de comunicación para seguir siendo efectivas?
Quizá la pregunta podría ser ¿Es necesario cambiar si siempre has sido honesto contigo mismo? Creo que debemos mantenernos firmes cerrando filas con nuestros valores y nuestro propósito. Podemos ser más selectivos, más humanos y dialogantes y siempre actuar basándonos en la evidencia combinando la escucha activa, la narrativa con propósito y manteniendo un rigor férreo en la gestión de la reputación. Hoy tenemos que construir puentes sobre la coherencia y generar confianza. Ella nos otorgará la credibilidad que hará que nuestra comunicación sea efectiva. Pero como decía al principio ¿No es eso acaso lo que deberíamos haber hecho siempre?
Desde su experiencia en el sector financiero, ¿cuáles son hoy los principales desafíos de comunicación para las entidades financieras? ¿Cómo pretende ayudar en su labor desde Dircom?
El mundo financiero tiene sus particularidades basadas en una complejidad cada vez mayor del entramado legislativo, con una estricta supervisión y la misma necesidad de transparencia de la que hemos hablado en varias de las preguntas de esta entrevista. Pero desde Dircom debemos impulsar al colectivo profesional en su conjunto, múltiples sectores con características diversas unidas todas por las mismas necesidades que hemos citado, una comunicación responsable, una gestión de la incertidumbre y siempre entendiendo nuestro papel en el entorno.
¿Cómo puede la comunicación contribuir a reforzar la confianza ciudadana en un sector tan regulado y a veces tan cuestionado como el financiero?
Hacer lo que se dice, es decir, coherencia. Cercanía y transparencia. Hechos, hechos y hechos. Ese es, a mi entender el camino. Las empresas, todas, deben ser rentables o desaparecen. Pero esa búsqueda del beneficio debe basarse en unas reglas del juego que, si se respetan y se demuestra factualmente, generan, llamémoslo así, un goteo de credibilidad en nuestros públicos que nos permitirá construir reputación. Y no olvidemos nunca que la reputación es negocio.
¿Qué papel cree que debe jugar Dircom a la hora de impulsar la formación continua, la profesionalización y la ética en la comunicación?
La Asociación de Directivos de Comunicación es un colectivo profesional con unos 1300 socios repartidos por todo el territorio nacional con una gran capilaridad gracias a nuestras delegaciones territoriales que hacen un gran trabajo. Y desde esa estructura, nuestra labor es múltiple. Por una parte, debemos satisfacer las muchas necesidades y expectativas del socio que viene a nosotros, serles útiles para su situación profesional. Y, por otra parte, debemos explicar a la sociedad en general y al mundo empresarial en particular, la importancia vital de nuestra profesión y el valor que podemos aportar a la buena marcha de las empresas y las instituciones. De esa manera ayudaremos a que la comunicación como disciplina del management siga consolidándose.
Mirando al futuro, ¿cómo le gustaría que fuera recordado su mandato al frente de Dircom cuando finalice esta etapa?
Siempre he dicho que me gustaría que se recordaran los hechos, las acciones desarrolladas, el progreso logrado y los éxitos conseguidos (esperemos que con pocos fracasos, aunque sin duda los habrá). Sinceramente desearía ayudar a que la profesión a la que he dedicado mi vida alcance mayores cotas de reconocimiento porque tenemos el oficio más maravilloso que existe.
