La eurodiputada y secretaria general del Partido Popular Europeo (PPE), Dolors Montserrat, ha subrayado la importancia de adoptar medidas para combatir el cambio climático, proponiendo el impulso de los vehículos eléctricos, aunque puntualizó que estas acciones no deben ir en detrimento de la industria. Montserrat hizo estas declaraciones durante su intervención en el European Pulse Forum 2026, llevado a cabo en el CosmoCaixa de Barcelona. En el evento, también participaron Marc Rozendal, CEO de EIT Urban Mobility; Sander Salmu, secretario de Movilidad de Estonia; y Ágnes Szunomár, profesora del Budapest Institute of Global Studies.
Montserrat expresó su apoyo a la libertad de mercado para promover la coexistencia de coches eléctricos, híbridos y de combustión sostenible, subrayando la necesidad de ofrecer a los ciudadanos la posibilidad de elegir entre estas opciones. Sin embargo, advirtió sobre la incertidumbre legal actual que confunde a los consumidores sobre qué vehículos adquirir. La eurodiputada criticó que en España se fomenta la compra de coches eléctricos sin desarrollar la infraestructura necesaria, destacando la escasez de puntos de recarga eléctrica en comparación con otros países europeos.
La falta de infraestructura adecuada frena el desarrollo del mercado de vehículos eléctricos en España.
En cuanto a las políticas de la Unión Europea (UE), Montserrat afirmó que el bloque debe mantener su liderazgo en el sector automovilístico global. Sin embargo, alertó sobre la intensiva inversión de China en este sector, lo que genera una competencia directa con Europa. Para contrarrestar esta situación, abogó por reducir la burocracia, aportar más flexibilidad y crear un mercado único mediante la ley de aceleración industrial que el PPE está promoviendo. Esta medida facilitaría que las empresas puedan operar bajo la misma legislación en cualquier país de la UE.
El secretario de Movilidad de Estonia, Sander Salmu, destacó los avances de su país en infraestructura para vehículos eléctricos, mencionando que hay una estación de carga por cada seis coches, un ratio elevado respecto al estándar europeo. Asimismo, Marc Rozendal resaltó la necesidad de que las ciudades ofrezcan alternativas efectivas a los coches, sugiriendo una transición más radical hacia modos de transporte sostenibles.
Por su parte, Ágnes Szunomár se refirió al desafío competitivo que representa China, pero también subrayó los problemas internos de Europa, como la escalabilidad de la innovación y la dependencia de baterías. Según Szunomár, la vulnerabilidad radica no en quién fabrica los coches, sino en quién controla la tecnología subyacente.
