La vicepresidenta de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, ha instado a los progresistas a "alzar la voz" ante quienes consideran que las políticas deben centrarse en las ganancias económicas o en las exigencias de los grandes empresarios. Ribera ha pedido alternativas concretas para contrarrestar estas posturas.
Durante su intervención en la primera jornada del Global Progressive Mobilisation (GPM), celebrado en el recinto Gran Via de Fira de Barcelona, en L'Hospitalet de Llobregat, Ribera ha argumentado que es necesario crear una economía que frene los beneficios excesivos y ofrezca soluciones a la clase media. Según Ribera, la creciente desvinculación entre la riqueza personal y el trabajo conduce a una polarización social, afectando especialmente a la clase media. "Si la promesa de un futuro mejor no se cumple, ¿por qué voy a confiar en las instituciones? ¿Por qué voy a pensar más allá de mi propio ámbito?", se preguntó.
La agenda progresista debe centrarse en abordar problemas como el acceso a la vivienda, los costes energéticos y la salud, que han sido elementos cruciales del proyecto europeo desde sus inicios.
Ribera destacó que la transformación verde y energética es clave para estos objetivos. Asimismo, defendió la forma en que Europa se relaciona con otros actores internacionales: "En un momento en que otros pueden estar desafiando la paz, la cooperación y el derecho", es esencial reafirmar los valores europeos.
En este contexto, lamentó la creencia de que los problemas locales de los europeos pueden solucionarse de manera independiente, y abogó por una cooperación más estrecha, integrando mejor las economías del continente.
