Durante un encuentro con los medios para presentar su última carta trimestral, Panza Capital expresó preocupaciones sobre el elevado nivel de deuda global. Beltrán de la Lastra, director de inversiones y presidente de la compañía, advirtió que la dependencia excesiva de la deuda para resolver problemas podría llevar a un impago, posiblemente canalizado a través de la inflación. "No parece improbable que encontremos una crisis de deuda de algún Estado", comentó De la Lastra.
En el contexto geopolítico, la gestora detalló que los impactos del conflicto en Irán podrían sentirse de manera gradual, mientras que elogió la gestión de la Unión Europea en este asunto, resaltando su enfoque de no intervención. Además, destacó que la interrupción de la cadena de suministro ha afectado al sector químico, y el impacto del petróleo en la economía podría tardar al menos un año en normalizarse.
La elevada dependencia de la deuda para solucionar problemas podría desencadenar una crisis económica, posiblemente a través de la inflación.
Respecto a la inteligencia artificial (IA), De la Lastra señaló que su impacto actual es significativo y que, desde una perspectiva de inversión, prefieren distanciarse si se detecta una disrupción considerable por parte de la IA.
En cuanto a su estrategia de inversión, Panza Capital apuesta por empresas cíclicas con prudencia, que considera infravaloradas en el mercado. El complejo contexto geopolítico actual crea volatilidades que, según De la Lastra, separan el precio de cotización del valor intrínseco de estas empresas, presentando así oportunidades rentables. La firma basa su cartera en un PER medio de 8 veces, con más del 75% de las empresas sin deuda significativa.
Entre las inversiones destacadas se encuentran Morgan Sindall, Berkley Group y Trigano, así como CIE Automotive y Vidrala, esta última estrenándose en su cartera. Las compras se han financiado mediante la venta de su posición en Babcock, ya que, aunque se considera un buen negocio, Panza Capital lo ve como una peor inversión. Además, redujeron su participación en EOG Resources y descartan invertir nuevamente en bancos, anticipando un aumento de la morosidad. "La deuda está dando un aviso", concluyó De la Lastra.
