La Confederación Nacional de la Construcción (CNC) ha manifestado su preocupación ante la "confrontación política" entre el Gobierno central y varias comunidades autónomas, lo cual podría poner en peligro la implementación de los 7.000 millones de euros incluidos en el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030. Así lo ha comunicado la confederación este martes.
Según la CNC, aunque el nuevo Plan Estatal de Vivienda es percibido como un proyecto "bueno y completo", que aborda los desafíos tanto de la oferta como de la demanda del mercado residencial, es necesario fortalecer la coordinación entre las administraciones para asegurar una "ejecución ágil". Se ha recordado que el 60% de los fondos proviene del Estado, mientras que el 40% restante corresponde a las comunidades autónomas.
En esta línea, la patronal ha subrayado que el sector de la construcción necesita incrementar la producción de vivienda a un mínimo de 220.000 unidades anuales para alcanzar un "ritmo sostenido" de 150.000 viviendas al año en el futuro próximo. No obstante, advierten que la "insuficiente oferta de vivienda" también se debe al estancamiento de la Ley del Suelo, cuya aprobación es considerada "urgente" para cumplir con los objetivos propuestos por el Plan.
Además, la CNC ha indicado la necesidad de enfrentar otros problemas estructurales del sector, como la escasez de mano de obra, para la que la recién aprobada regularización de inmigrantes podría ser una solución parcial.
El nuevo Plan Estatal de Vivienda puede valorarse de manera positiva. Sin embargo, es fundamental superar la confrontación entre administraciones y avanzar en una coordinación real que permita trabajar de forma conjunta para facilitar el acceso a la vivienda.
De este modo, el presidente de la CNC, Pedro Fernández Alén, ha concluido destacando la importancia de una cooperación efectiva entre todas las partes involucradas para que el plan tenga éxito.
