Iberdrola ha concluido la venta de su negocio en México al grupo Cox tras recibir las aprobaciones regulatorias necesarias, según anunciaron ambas empresas. La operación abarca una capacidad instalada de 2.600 megavatios (MW) en funcionamiento, distribuidos en 1.368 MW de centrales de ciclo combinado y cogeneración, y 1.232 MW de activos eólicos y fotovoltaicos. Además, incluye la actividad comercial y la cartera de proyectos de generación que Cox tiene intención de desarrollar próximamente.
Esta transacción se alinea con la estrategia de Iberdrola, liderada por Ignacio Sánchez Galán, de concentrar sus inversiones en negocios de redes reguladas de transporte y distribución, así como en generación con contratos a largo plazo en mercados como Estados Unidos y el Reino Unido. El acuerdo, logrado a finales de julio de 2025, tiene un valor de 4.200 millones de dólares, alrededor de 3.700 millones de euros.
Para Cox, presidido por Enrique Riquelme, la operación es transformacional, generando importantes sinergias que consolidan a México como un mercado estratégico. La compañía lleva más de una década operando en el país y ve reforzado su modelo de integración vertical al combinar generación, comercialización y capacidades industriales en una única plataforma.
Para Cox, esta adquisición refuerza su perfil como utility integrada y potencia su capacidad de crecimiento y solidez a largo plazo.
En términos proforma, Cox proyecta que en 2025 podría haber alcanzado ingresos por 2.551 millones de euros y un Ebitda de 786 millones, multiplicando sus cifras actuales. Además, el flujo de caja operativo se estima en 592 millones de euros, cuadruplicando la anterior capacidad de generación de caja, lo que fortalece su perfil financiero de cara al futuro.
La compañía ha subrayado que esta operación se alinea perfectamente con su estrategia de enfocarse en regiones prioritarias, con un especial énfasis en América, siendo México uno de los pilares del plan 2026-2028. Enrique Riquelme destacó que la conclusión de esta operación representa un "paso decisivo" en la evolución del grupo, permitiéndoles mantener su enfoque en disciplina, integración y creación de valor a largo plazo.
