La Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) ha alertado sobre los "muy preocupantes" datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre en relación con la actividad empresarial. Uno de los datos que más inquieta a la organización es la caída del 3,9% interanual en el número de empresarios sin asalariados o trabajadores independientes, cifra que actualmente se sitúa en 2,16 millones. Este descenso se considera "especialmente alarmante" dado que estos emprendedores son fundamentales para el tejido empresarial en España.
Estos empresarios individuales desempeñan un rol crucial en la provisión de bienes y servicios a nivel territorial y en la generación de riqueza y bienestar. Cepyme vincula la caída de estas cifras a un entorno cada vez más complejo a nivel administrativo y regulatorio, combinado con costes crecientes que amenazan la viabilidad de sus actividades. La patronal también ha expresado su preocupación por la falta de relevo generacional, ya que el 50,9% de los empleadores tienen 50 años o más, y el 19,5% supera los 60 años. Estos porcentajes son ligeramente menores entre los empresarios sin asalariados, situándose en el 47,9% y el 17%, respectivamente.
Una parte del tejido empresarial español está desapareciendo a medida que los empresarios se retiran, y la ausencia de relevo generacional podría acelerar este proceso en los próximos años
En empresas familiares, la organización advierte de que los obstáculos para la actividad empresarial desincentivan la continuidad generacional, ya sea dentro de la familia o por parte de terceros. Ángela de Miguel, presidenta de Cepyme, describe estas cifras como "alarmantes" en un contexto de incertidumbre creciente y amenazas de costos elevados e inflación. Además, resalta el incremento del paro y el descenso de la ocupación, así como las dificultades que enfrentan las pymes para encontrar mano de obra, situación agravada por el aumento del absentismo, considerado uno de los principales problemas actuales del mercado laboral.
