Puig cerró la jornada bursátil de este miércoles con una capitalización de 10.409 millones de euros tras presentar sus resultados correspondientes al primer trimestre de 2026. La empresa reportó una facturación de 215 millones de euros, lo que supone un incremento del 4,7% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Las expectativas están centradas en una posible fusión con la compañía estadounidense Estée Lauder, lo cual ha captado la atención del mercado.
Las acciones de Puig experimentaron una caída del 2,73%, situándose en 17,82 euros, aunque, desde que se conoció el interés de Estée Lauder en marzo, el valor de las acciones ha aumentado un 18,63%. Desde el inicio del año, la revalorización ha sido del 19,91%, y del 7,67% en el último año.
En su informe de resultados, Puig destacó haber superado el crecimiento del mercado global de belleza premium. Las ventas aumentaron un 3,9% en el segmento de fragancias y moda, un 4,7% en cuidado de la piel y un notable 9,2% en maquillaje. El crecimiento fue generalizado en todas las regiones donde opera la empresa: un aumento del 26,1% en Asia-Pacífico, del 3% en EMEA y del 2% en América.
José Manuel Albesa, consejero delegado de Puig, subrayó que aunque las conversaciones con Estée Lauder continúan, todavía no hay una decisión final sobre la fusión.
Los analistas de Jefferies sugieren que la fusión podría crear un gigante de la belleza valorado en unos 50.000 millones de euros, ubicado detrás de L'Oréal en el ranking mundial. Por su parte, Banco Sabadell señaló que las ventas del primer trimestre superaron las expectativas, destacando el desempeño del segmento de fragancias como particularmente relevante, dada la dura base de comparación y la desaceleración del mercado.
Desde XTB, comentaron que un aspecto positivo de los resultados es la estabilización de los márgenes, a pesar de las presiones de costes relacionadas con el transporte, especialmente considerando que la producción de Puig se lleva a cabo exclusivamente en Europa. Sin embargo, la empresa reconoce una normalización en las cifras actuales, y aunque aún queda mucho del año por delante para competir con firmas como L'Oréal, reconocen que el inicio no ha sido el más favorable.
