La influencia de la geopolítica en la producción, exportación y consumo global es cada vez más notable, especialmente en el sector agroalimentario. Dentro de este contexto, el jamón español enfrenta un complejo escenario internacional debido a cambios en las normas del comercio global, mayor presión regulatoria e incertidumbre creciente en mercados esenciales, como el de Estados Unidos.
Este fue el enfoque central de la ponencia titulada 'La actual geopolítica en EEUU y su influencia en la comercialización del jamón', encabezada por Javier Sierra, consejero de Agricultura, Pesca y Alimentación en la Embajada de España en Washington. El evento tuvo lugar durante la tercera jornada del XIII Congreso Mundial del Jamón, celebrado en Granada. Sierra destacó cómo la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos marcó un cambio en el comercio internacional, con un enfoque unilateral bajo el principio de "América Primero", lo que alteró significativamente las reglas tradicionales de la globalización.
Este cambio se tradujo en una revisión de los acuerdos comerciales existentes, priorizando la reducción del déficit comercial. Como parte de su estrategia, la Administración norteamericana implementó aranceles como herramienta de presión política y económica, impactando directamente en el comercio global, en particular en sectores como el agroalimentario. Esto ha generado tensiones con diversos socios comerciales y ha obligado a las empresas a adaptarse a un entorno más complejo.
El entorno global impone desafíos al jamón español, condicionado por la geopolítica que afecta acceso a mercados, costos y competencia.
En este contexto, Estados Unidos sigue siendo el mayor mercado de consumo del mundo, especialmente atractivo para productos como el jamón curado. Sin embargo, Sierra advirtió que es un mercado muy competitivo con alta demanda y presencia consolidada de países como Italia y un fuerte sector porcino local, complicando aún más la situación para el jamón español.
Los recientes aranceles temporales y las investigaciones comerciales emprendidas afectan directamente a importantes economías, incluida la Unión Europea, incrementando la incertidumbre y forzando al sector a reconsiderar sus estrategias de internacionalización. Además, las tensiones internacionales, como las alrededor del estrecho de Ormuz, han encarecido la energía, el transporte y materias primas clave, repercutiendo en la cadena de valor del sector agroalimentario español.
No obstante, Sierra señaló que también hay oportunidades resultantes del creciente interés en Estados Unidos por los productos naturales y de alta calidad. Este cambio en las preferencias de consumo favorece el posicionamiento del jamón como alimento de calidad. Además, el turismo contribuye a promover la gastronomía española entre los consumidores estadounidenses.
El XIII Congreso Mundial del Jamón vuelve a reafirmar que las decisiones políticas internacionales impactan directamente en el sector agroalimentario. Organizado por Interham, con respaldo de la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (Anice) y la Federación Empresarial de Carnes e Industrias Cárnicas (Fecic), el evento destaca la necesidad de adaptación del sector para sostener una posición sólida en un mercado internacionalmente competitivo.
