Las organizaciones agrarias Asaja, UCCL y la Alianza UPA-COAG han decidido convocar nuevas protestas en Castilla y León para el próximo miércoles 20 de mayo en Valladolid. El motivo de esta movilización es la caída de la rentabilidad en el sector agrario, afectando gravemente a los subsectores de cereales y otros cultivos herbáceos.
Las asociaciones han manifestado su preocupación por la situación y reclaman la implementación de medidas políticas, arancelarias y fiscales que permitan reducir los costes de producción y elevar los precios de los productos agrícolas, buscando al menos cubrir los gastos según lo estipulado por la Ley de la Cadena Alimentaria.
Además, exigen que las ayudas económicas vayan más allá de las que ya han sido aprobadas, hasta que se alcance un equilibrio más justo en los mercados, actualmente distorsionados por los conflictos bélicos. Según denuncian, tanto la Unión Europea como la Junta de Castilla y León han ignorado las necesidades de los agricultores y ganaderos.
En esta línea, el sector también demanda el cumplimiento del Marco Temporal de Ayudas Estatales para la Crisis de Oriente Medio (METSAF), que permite compensar hasta el 75% del sobrecoste de fertilizantes y carburantes generado hasta finales de año.
El sector agropecuario enfrenta una situación crítica debido a la no recuperación de los precios de sus productos, mientras los costes de insumos como carburantes y fertilizantes siguen en aumento.
El sector lácteo, por su parte, que había mantenido un equilibrio en su situación, ha tenido que aceptar contratos con una reducción del 14% en el precio durante tres meses, lo que ha frenado las inversiones, conducido al abandono de granjas y provocado una reducción de la producción.
A estos problemas se suman los que afectan a la ganadería, derivadas de las enfermedades animales cuyo control escapa de sus competencias. También preocupa la influencia de los futuros acuerdos internacionales, como el de Mercosur, que podría impactar negativamente en el sector agrario.
