El Pleno del Congreso se prepara para debatir y votar este martes el decreto ley sobre la prórroga automática de los alquileres que vencen en 2026 y 2027. Sin embargo, esta normativa enfrenta serias dificultades para su aprobación, dado el rechazo adelantado por PP, Vox y Junts, partidos que juntos suman la mayoría absoluta necesaria para bloquearla.
El decreto incluye medidas como la prórroga extraordinaria de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual y limita la actualización anual de la renta de dichos contratos. Aunque la norma entró en vigor tras su aprobación en el Consejo de Ministros y publicación en el Boletín Oficial del Estado el 20 de marzo, requiere la convalidación del Congreso en un plazo de treinta días, según dicta la Constitución.
El ministro de Derechos Sociales y Consumo, Pablo Bustinduy, se ha mostrado optimista sobre la aprobación definitiva del decreto. Ha sugerido al PSOE considerar concesiones a Junts, como el IVA franquiciado a los autónomos y bonificaciones a los propietarios, para conseguir su apoyo. Sin embargo, tanto PP como Vox han manifestado abiertamente su oposición desde el inicio, argumentando que las medidas propuestas no abordan adecuadamente la crisis de vivienda y podrían complicar la situación aún más.
La oposición de PP, Vox y Junts al decreto ley de alquileres dificulta su aprobación, poniendo en riesgo la continuidad de las medidas propuestas.
Por su parte, Ester Muñoz, portavoz del PP en el Congreso, ha criticado duramente la política de vivienda del Gobierno de Pedro Sánchez, acusándolo de agravar los problemas existentes y exigiéndole una autocrítica. Muñoz argumenta que la situación de la vivienda es mucho más enquistada que cuando Sánchez asumió el cargo.
Junts, desde el comienzo, se ha opuesto a apoyar el decreto, posición que se ha visto reforzada tras los recientes comentarios de la vicepresidenta Yolanda Díaz, calificados de clasistas y racistas por Junts. Este incidente ha provocado una ruptura de relaciones entre la formación independentista y el partido minoritario del Ejecutivo, haciendo aún más improbable el respaldo al decreto.
