La industria farmacéutica opera en un contexto económico y geopolítico cambiante en el que el paciente está cada vez mejor informado. La salud y el bienestar han pasado de ser una preocupación difusa a convertirse en una auténtica prioridad social. En pleno cambio demográfico, la población vive más años y aspira a hacerlo con una mayor calidad de vida.
En este contexto, analizamos el presente y el futuro del sector sanitario y de la industria farmacéutica junto a Giuseppe Chiericatti, director general de Chiesi en España y Portugal. En su opinión, “avanzamos hacia un modelo en el que la atención sanitaria estará cada vez más integrada, combinando atención primaria, especializada, hospitalaria y domiciliaria, apoyada por la digitalización, la inteligencia artificial (IA) y el uso avanzado de los datos clínicos”.
El sector sanitario atraviesa una etapa de profunda transformación. ¿Cómo imagina la sanidad del futuro?
Bajo mi perspectiva, será necesario que el sistema sanitario aborde una transformación impulsada por factores demográficos, sociales y tecnológicos. Desde mi visión, la sanidad del futuro será más personalizada, predictiva y conectada, con el paciente situado realmente en el centro del sistema sanitario.
Avanzamos hacia un modelo en el que la atención sanitaria estará cada vez más integrada, combinando atención primaria, especializada, hospitalaria y domiciliaria, apoyada por la digitalización, la inteligencia artificial (IA) y el uso avanzado de los datos clínicos. Organismos internacionales como la Comisión Europea (CE) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) destacan que esta integración y el uso inteligente de los datos serán claves para mejorar resultados en salud y garantizar la sostenibilidad de los sistemas sanitarios.
La sanidad del futuro será también más preventiva y anticipatoria, orientada a detectar riesgos antes de que la enfermedad se manifieste. La Organización Mundial de la Salud (OMS) subraya que el envejecimiento poblacional y el aumento de las enfermedades crónicas hacen imprescindible un enfoque preventivo y de seguimiento continuo, apoyado en modelos de atención más personalizados y proactivos.
Asimismo, veremos una clara evolución hacia un modelo basado en el valor, en el que el éxito se mida por los resultados en salud y la mejora real de la calidad de vida de los pacientes. La atención sanitaria será híbrida, combinando la atención presencial con la telemedicina, la monitorización remota y soluciones digitales que faciliten una relación más continua y personalizada entre profesionales sanitarios y pacientes.
Por último, la sanidad del futuro será necesariamente más colaborativa. La complejidad de los retos actuales exige una colaboración estrecha entre Administraciones Públicas, profesionales sanitarios, pacientes, industria farmacéutica y otros agentes del ecosistema. Solo desde esta colaboración será posible avanzar hacia un sistema más sostenible, más humano y mejor preparado para responder a los desafíos del envejecimiento poblacional, la cronicidad y la innovación terapéutica.
En definitiva, imaginamos un sistema sanitario más cercano, más eficiente y sostenible, enfocado en la importancia de la humanización, capaz de generar un impacto positivo real en la vida de las personas y en la sociedad en su conjunto.
¿Qué demandan ahora los profesionales sanitarios respecto a las necesidades de los pacientes?
Actualmente, los profesionales sanitarios demandan contar con más tiempo, recursos y apoyo para poder ofrecer una atención de mayor calidad y centrada en las personas, en un entorno cada vez más complejo y exigente. El envejecimiento de la población, el aumento de la cronicidad y la presión asistencial están redefiniendo sus necesidades y expectativas.
En este contexto, reclaman soluciones terapéuticas que aporten un valor clínico real, respaldadas por evidencia científica sólida y orientadas a resultados relevantes para los pacientes, no solo desde el punto de vista clínico, sino también en términos de calidad de vida. Existe, además, una demanda de tratamientos más sencillos y personalizados, que faciliten la adherencia terapéutica y se adapten mejor a la vida diaria de los pacientes.
A ello se suma la creciente importancia del soporte no clínico, como servicios de apoyo al diagnóstico, programas de seguimiento del paciente, educación sanitaria y soluciones digitales que reduzcan la carga administrativa y liberen tiempo para la atención directa.
Por último, se observa una mayor sensibilidad hacia el impacto emocional, social y funcional de la enfermedad. Todo ello refuerza la necesidad de un enfoque más integral y colaborativo, en el que todos los agentes del sistema trabajen conjuntamente para mejorar de forma tangible la experiencia y los resultados en salud de los pacientes, así como la sostenibilidad del sistema sanitario.
¿Cuál cree que será el mayor reto del sector farmacéutico en el futuro?
El mayor reto del sector farmacéutico en los próximos años será recuperar y reforzar la competitividad de Europa como polo de innovación, garantizando al mismo tiempo que esa innovación llegue de forma rápida y equitativa a los pacientes.
En las últimas décadas, Europa ha perdido peso relativo en innovación farmacéutica frente a otras regiones. Según datos de Farmaindustria, en los años 90, Europa generaba alrededor del 40% de los nuevos medicamentos a nivel mundial, mientras que, en el periodo 2017 2021, esa cifra se redujo a cerca del 20%, con Estados Unidos consolidándose como líder en I+D farmacéutica y una creciente presión competitiva por parte de Asia. En este contexto, el sector debe adaptarse a un entorno regulatorio exigente, manteniendo la agilidad necesaria para seguir innovando.
Otro desafío clave será alinear innovación y acceso, asegurando que los avances científicos se traduzcan en tratamientos disponibles de forma oportuna y equitativa para los pacientes en todos los países.
Por último, el futuro del sector dependerá de su capacidad para integrar ciencia, datos y tecnología, aprovechando el potencial de la inteligencia artificial y los datos en ámbitos como la medicina personalizada, el desarrollo clínico y la generación de evidencia en vida real. Todo ello exige una colaboración estrecha entre administraciones públicas, industria farmacéutica, profesionales sanitarios, pacientes y otros agentes del sistema.
En definitiva, el éxito del sector farmacéutico pasará por su capacidad para trabajar en alianza con el ecosistema sanitario, respondiendo de forma conjunta a los retos actuales y futuros, y reforzando su contribución tanto a la salud de las personas como a la sostenibilidad y competitividad de Europa.
¿Qué perfil profesional cree que será el más demandado en el sector farmacéutico?
El sector farmacéutico demandará cada vez más perfiles profesionales híbridos, capaces de combinar un sólido conocimiento científico con competencias estratégicas, relacionales y digitales. En este contexto, destacan especialmente los profesionales con formación científica robusta y capacidad para interpretar datos complejos, un aspecto cada vez más relevante en un entorno marcado por el uso creciente de datos en investigación, desarrollo y práctica clínica.
Asimismo, existe una demanda creciente de expertos en digital health (salud digital), analítica avanzada de datos e inteligencia artificial (IA), ámbitos que están transformando desde el descubrimiento de medicamentos hasta los ensayos clínicos y la relación con los profesionales sanitarios.
Junto a la especialización técnica, el sector necesitará líderes con visión estratégica y transversal, capaces de trabajar en entornos colaborativos y cambiantes, y de integrar las necesidades del sistema sanitario.
“La verdadera fortaleza de Chiesi está en el impacto que genera en las personas, en la sociedad y en el planeta”
Chiesi fue fundada en 1935 por el farmacéutico italiano Giacomo Chiesi, que dio sus primeros pasos empresariales con el Laboratorio Farmacéutico Parmesano, y tiene un firme compromiso: ofrecer soluciones farmacéuticas innovadoras destinadas a mejorar la calidad de vida de las personas. Con sede en Parma, y tras cumplir 90 años -30 de ellos, en España-, se ha convertido en un grupo internacional con más de 7.500 personas que opera en más de 30 países y que está en continua expansión. Entre las áreas de especialización y mayor potencial de crecimiento futuro de la empresa, destacan las unidades respiratoria, enfermedades raras y atención especializada.
Su director general para España y Portugal detalla que “en España, donde iniciamos nuestra actividad en 1995, hemos consolidado una presencia sólida y creciente en todo el territorio, hasta situarnos entre las cinco principales filiales europeas del Grupo, con más de 370 personas comprometidas con el proyecto localmente”. Giuseppe Chiericatti también apunta que “la coherencia entre propósito, innovación y responsabilidad es, sin duda, la huella que define nuestros 90 años de historia”.
Chiesi cumple 90 años como grupo y 30 años de presencia en España, ¿cómo ha sido esta trayectoria de la compañía?
Desde hace más de 90 años, en Chiesi trabajamos en el desarrollo de tratamientos innovadores, centrados actualmente en la salud respiratoria, en las enfermedades raras y en la atención especializada (en neonatología y trasplantes, entre otras). Nuestro propósito es ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas, haciéndolo de una forma sostenible que respete y mejore la salud tanto de nuestras comunidades como del planeta.
Nuestra actividad va mucho más allá de nuestras raíces en Parma (Italia). Contamos con más de 30 filiales y cerca de 8.000 empleados en todo el mundo. En España, donde iniciamos nuestra actividad en 1995, hemos consolidado una presencia sólida y creciente en todo el territorio, hasta situarnos entre las cinco principales filiales europeas del Grupo, con más de 370 personas comprometidas con el proyecto localmente.
Otro hito clave ha sido la construcción de una capacidad científica y de investigación global. Nuestros equipos de investigación en Italia, Francia, Estados Unidos, Canadá, China, Reino Unido y Suecia trabajan de forma conjunta para transformar la ciencia de excelencia y el conocimiento en productos y soluciones innovadoras que mejoren los resultados en salud y ofrezcan esperanza para un futuro mejor. Aun así, sabemos que nuestra verdadera fortaleza no está en el tamaño, sino en el impacto que generamos.
Pero, más allá de los hitos industriales o científicos, el mayor logro de Chiesi ha sido mantener un propósito claro y coherente en el tiempo: ayudar a cada paciente a vivir la mejor vida posible y acompañarlo a lo largo de todo su recorrido en salud. Ver a los pacientes como personas, con su propia historia y sus proyectos de futuro, nos ha llevado a ir más allá del medicamento y a desarrollar una forma de trabajar basada en la empatía, la sostenibilidad y la generación de impacto positivo. Esa coherencia entre propósito, innovación y responsabilidad es, sin duda, la huella que define nuestros 90 años de historia.
¿En qué consiste la estrategia de I+D de la compañía?
La estrategia de I+D de Chiesi se articula en torno a una innovación con propósito, orientada a responder a necesidades médicas no cubiertas y a generar un impacto tangible en la vida de los pacientes. Nuestro enfoque combina una sólida capacidad de investigación propia con una colaboración estrecha con centros académicos, científicos y sanitarios, convencidos de que la innovación relevante hoy nace del trabajo en alianza, en red.
Nuestros principales focos de investigación se sitúan en las enfermedades respiratorias, enfermedades raras y atención especializada. Concretamente, trabajamos en el desarrollo de soluciones terapéuticas integrales, que van más allá del medicamento e incorporan desde fases tempranas aspectos como la experiencia del paciente, la sostenibilidad y la generación de evidencia en vida real.
Este modelo se apoya en un compromiso firme y sostenido con la inversión en I+D. En Chiesi destinamos anualmente más del 24 % de la facturación global a investigación y desarrollo, lo que supone más de 800 millones de euros. Para reforzar este compromiso, hemos realizado inversiones estratégicas como la apertura del Centro de Excelencia Biotech en Parma (Italina), la adquisición de una nueva planta industrial en Nerviano – Milán (Italia) y la ampliación de la planta de La Chaussée Saint Victor, cerca de Blois (Francia).
¿Qué área de negocio quieren que sea la ‘punta de lanza’ de la estrategia futura de la empresa?
Nuestra estrategia a largo plazo se apoya en un enfoque claramente orientado a los pacientes, a la sociedad y el planeta. En primer lugar, respondemos de forma decidida a las necesidades de los pacientes, destinando de manera continuada más del 20% de nuestra facturación global a investigación, desarrollo e iniciativas vinculadas a la reducir brechas en equidad en salud.
Paralelamente, trabajamos para reducir al máximo nuestro impacto ambiental. Nos hemos comprometido a ser Net Zero en 2035, un objetivo especialmente ambicioso que adelanta en 15 años el horizonte marcado por el Acuerdo de París, que fija 2050 como referencia global para alcanzar las cero emisiones netas.
El tercer pilar de nuestra estrategia son las personas. Trabajamos en el desarrollo, la diversidad y el empoderamiento de nuestros equipos, creando entornos de trabajo basados en la confianza y el propósito compartido, y generando a su vez un impacto positivo en las comunidades donde operamos. Este enfoque ha sido reconocido con certificaciones independientes como ‘Great Place to Work’ y ‘Top Employer’.
En definitiva, combinamos ciencia, innovación y empatía para mejorar vidas de forma sostenible. Estamos orgullosos de ser una empresa certificada B Corp, que entiende el negocio como una fuerza para el bien, al servicio de los pacientes de hoy, de las generaciones del mañana y del planeta que todos compartimos.
¿Cuál es el valor añadido de Chiesi con respecto al sector farmacéutico?
Nuestro compromiso con los pacientes y contribuir a mejorar su calidad de vida es nuestra razón de ser. La sociedad de hoy exige algo más que solo innovación, exige compromiso. Exige empresas que generen valor económico, pero también un impacto social y ambiental positivo: ser empresas con propósito.
Por ello, en Chiesi, trabajamos bajo la visión de ‘shared value’ (valor compartido), que alinea el crecimiento de nuestro negocio con el progreso social y medioambiental, empujándonos a actuar como agentes de cambio positivo. El valor compartido está integrado en nuestra estrategia central, impulsando tanto el éxito empresarial como la sostenibilidad a largo plazo.
¿Qué novedades pretende presentar la empresa en el ámbito de las enfermedades respiratorias?
En Chiesi estamos firmemente comprometidos con el avance de nuevas soluciones terapéuticas innovadoras, tanto en el ámbito respiratorio como en enfermedades raras y atención especializada. Nuestra aproximación es integral y centrada en la persona, teniendo en cuenta no solo el impacto clínico, sino también el impacto social y familiar de la enfermedad. Por ello, trabajamos con sociedades científicas, profesionales sanitarios y asociaciones de pacientes, convencidos de que la innovación relevante se construye desde la colaboración y la escucha activa.
"Desarrollamos una innovación con propósito, orientada a responder a necesidades médicas no cubiertas”
De forma específica en el área respiratoria, impulsamos proyectos pioneros como el desarrollo de una plataforma de inhaladores con mínima huella de carbono. Este desarrollo supone una inversión de 400 millones de euros y es un ejemplo claro de nuestro compromiso con el planeta y con la salud de las personas.
En Chiesi creemos firmemente que la innovación debe evolucionar sin trasladar la carga del cambio al paciente. Cambiamos nosotros para que no tenga que cambiar el paciente, integrando ciencia y sostenibilidad para seguir mejorando vidas hoy y en el futuro.
¿Cómo gestiona Chiesi la sostenibilidad?
En Chiesi entendemos la sostenibilidad como una prioridad estratégica y transversal, plenamente integrada en nuestro modelo de negocio. Para nosotros, la sostenibilidad no es un conjunto de acciones aisladas, sino una visión a largo plazo: “Sustainability is the business” (la sostenibilidad es el negocio).
Como compañía biofarmacéutica, somos plenamente conscientes de nuestro rol dentro del sector y del tejido empresarial. Por ello, diseñamos e implementamos un Plan Estratégico de Sostenibilidad a largo plazo que abarca toda la cadena de valor y se articula en varios ejes clave: nos hemos fijado objetivos ambiciosos en materia climática, con el compromiso de alcanzar las cero emisiones netas en 2035 (Net Zero).
Este objetivo ha sido validado por la Science Based Targets initiative (SBTi), el principal estándar internacional que garantiza que los compromisos de reducción de emisiones estén alineados con la ciencia climática y con el límite de 1,5 °C.
En segundo lugar, impulsamos la innovación en productos y procesos con menor impacto ambiental, incorporando criterios de sostenibilidad desde las fases iniciales de desarrollo y alineándonos con las recomendaciones de organismos internacionales que instan a transformar la fabricación y distribución de medicamentos hacia modelos más sostenibles.
Todo ello se realiza en coherencia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, integrando salud, acción climática e impacto social en una misma estrategia.
¿Qué significa para Chiesi ser B Corp?
Para Chiesi, ser una empresa B Corp asumir el compromiso de equilibrar propósito, resultados e impacto. Nos certificamos como B Corp en 2019 y en nuestra última recertificación en 2025, hemos mejorado de forma significativa la puntuación obtenida, lo que refleja un proceso de mejora continua y la solidez de nuestro enfoque.
La certificación B Corp evalúa bajo estándares internacionales nuestro desempeño social, medioambiental y de gobernanza. Para nosotros es una garantía de coherencia entre lo que declaramos como compañía y lo que hacemos en nuestro día a día, reforzando una cultura que forma parte del ADN de Chiesi.
Ser B Corp implica integrar de forma estructural la consideración del impacto sobre pacientes, personas, comunidades y el planeta en la toma de decisiones. En definitiva, entendemos la sostenibilidad como una palanca de transformación a largo plazo, inseparable de nuestra misión de mejorar la salud de las personas hoy y contribuir a un futuro más justo y sostenible para las próximas generaciones.
“La clave es conectar a las personas con el propósito de compañía, entre ellas, y con unos objetivos compartidos”
Giuseppe Chiericatti lidera la gestión del negocio de Chiesi España desde 2016. Es licenciado en Química y Tecnología Farmacéutica por la Universidad de Módena en Italia y se formó como investigador bioquímico en la Universidad de California de San Francisco. Cuenta con una amplia experiencia internacional dentro de la organización, tanto en la gestión del lanzamiento de diferentes productos como en el liderazgo de diversas áreas de negocio. Esta experiencia adquirida a lo largo de estos años le ha permitido obtener una visión 360º del negocio de la compañía multinacional italiana Chiesi Farmaceutici.
Chiericatti ha desarrollado su carrera en diferentes posiciones internacionales como Alemania, donde lideró el lanzamiento de tres productos de la compañía; y Reino Unido, como supervisor de la Unidad de Negocio del área Respiratoria, antes de regresar a Italia para asumir el cargo de director corporativo de Marketing de la compañía. Esta posición la ocupó hasta ser nombrado director general de Chiesi España. Desde 2023 amplió la expansión internacional con la incorporación del negocio en Portugal.
¿Tiene usted algún referente empresarial o de otro ámbito que guíe su actividad diaria?
Más que referentes concretos, me inspiran los líderes que consiguen que el propósito de la compañía se viva de forma auténtica en el día a día y guíe las decisiones reales, incluso las más complejas. Aquellos capaces de alinear organizaciones complejas para que trabajen como un único equipo, rompiendo silos y priorizando el impacto colectivo por encima del éxito individual.
Valoro especialmente a quienes construyen equipos formados por grandes profesionales y buenas personas, donde conviven la exigencia, la confianza, la honestidad y también el sentido del humor. Creo firmemente en entornos en los que se trabaja con intensidad, pero también se disfruta del camino, porque, cuando las personas hacen bien su trabajo, disfrutan del día a día y se sienten parte de un propósito con sentido, el compromiso es más fuerte y sostenible.
¿Qué modelo de liderazgo desarrolla? En otras palabras, ¿cómo consigue cohesionar y motivar al equipo en la búsqueda de los objetivos de Chiesi?
Mi estilo de liderazgo es muy práctico y orientado a la co-creacion. Creo firmemente que la clave no está en controlar, sino en conectar a las personas con el propósito de la compañía, entre ellas y con unos objetivos compartidos. La evidencia muestra que los equipos que comprenden claramente el ‘para qué’ y cómo su trabajo contribuye al resultado global presentan mayores niveles de compromiso y desempeño, especialmente en entornos complejos como el sanitario.
Un ejemplo concreto es que en Chiesi España trabajamos con OKR (Objectives and Key Results u objetivos y resultados clave) como una herramienta clave para romper silos y fomentar la colaboración transversal. Este enfoque nos obliga a priorizar, a conversar y a alinear esfuerzos en torno a objetivos comunes, evitando una visión fragmentada por áreas. Nos ayuda a entender cómo lo que hace cada persona contribuye al resultado global, no solo al éxito local.
Asimismo, creo en el modelo de organizaciones ambidiestras: ser excelentes en la ejecución hoy -en resultados, disciplina y operaciones- y, al mismo tiempo, dedicar espacio y talento a construir el futuro. La investigación demuestra que este equilibrio entre eficiencia e innovación es clave para la resiliencia y el crecimiento sostenible.
Intento crear equipos con claridad de rumbo, autonomía, responsabilidad y un clima de confianza donde se puedan decir las cosas como son. Cuando las personas se sienten parte de algo con sentido y ven un impacto real en su trabajo, la motivación surge de forma natural.
¿Qué huella quiere dejar como directivo en el sector sanitario español y portugués?
Me gustaría dejar la huella de haber contribuido a un sector sanitario más colaborativo, más humano y eficaz en España y Portugal. Un entorno en el que compañías como Chiesi sean percibidas no solo por su capacidad de innovación terapéutica, sino también por dar respuestas a las necesidades reales que tienen los pacientes, tratando de mejorar su calidad de vida.
La evidencia muestra que los sistemas sanitarios más resilientes son aquellos que fomentan la colaboración entre todos los agentes -administraciones públicas, industria farmacéutica, profesionales sanitarios y pacientes- y que avanzan hacia modelos basados en la creación de valor desde la confianza y la colaboración. En este contexto, la industria farmacéutica tiene un papel clave como socio del sistema, contribuyendo no solo con innovación científica, sino también con nuevas formas de cooperación y generación de impacto compartido.
Si somos capaces de construir equipos orgullosos de pertenecer al proyecto, con una clara orientación al propósito y capaces de equilibrar el corto y el largo plazo -obteniendo resultados sólidos hoy mientras preparamos el mañana-, y hacerlo desde valores compartidos, habremos aportado un valor real y duradero al sistema sanitario y al sector en su conjunto.

