El Consejo de Estabilidad Financiera (FSB), organismo responsable de supervisar la estabilidad financiera a nivel global, ha emitido una advertencia sobre las vulnerabilidades del creciente mercado de crédito privado, que a finales de 2024 podría tener un valor de entre 1,5 y 2 billones de dólares (1,3 y 1,7 billones de euros) en activos. Este mercado ha crecido significativamente en diversas regiones gracias a su capacidad para ofrecer financiación a medida, incluso a empresas con mayor riesgo crediticio o con garantías limitadas.
El informe, publicado el miércoles, destaca que el crédito privado, previamente limitado a medianas empresas y disponible solo para inversores institucionales como fondos de pensiones y aseguradoras, está siendo cada vez más utilizado por grandes empresas y resulta más accesible para inversores minoristas. Andrew Bailey, presidente del FSB y gobernador del Banco de Inglaterra, subrayó que, aunque el incremento del crédito privado ofrece ciertos beneficios, también expone posibles vulnerabilidades.
El crédito privado, en su actual tamaño y alcance, aún no ha sido puesto a prueba durante una grave recesión económica, lo que podría exponer problemas de apalancamiento y solvencia.
El documento también resalta la creciente interconexión entre gestores de activos, bancos, aseguradoras y firmas de capital riesgo, lo que aumenta las exposiciones directas en líneas de crédito bancarias a fondos de crédito privado, estimadas entre 220.000 y 500.000 millones de dólares (188.125 y 427.556 millones de euros). Asimismo, se señalan vulnerabilidades por exposiciones indirectas, como las que se producen cuando los bancos ofrecen líneas de crédito a empresas que también buscan financiación de estos fondos.
El FSB destaca la opacidad en la valoración y la dependencia de calificaciones crediticias privadas como factores que pueden incrementar las tensiones en momentos de estrés, ya que suelen carecer de calificaciones públicas, dificultando la transparencia y la supervisión del mercado. Además, la concentración de inversiones en sectores específicos como tecnología, salud y servicios agrava los riesgos de que una crisis sectorial pueda desencadenar una crisis de mercado más amplia.
El informe advierte también sobre los problemas de liquidez derivados de la popularidad de fondos que permiten opciones de reembolso a los inversores, aumentando la prociclicidad del sector. Las lagunas de datos complican una supervisión efectiva, pues hay diferencias en definiciones entre jurisdicciones y una información limitada a nivel de fondos y préstamos. El FSB propone el establecimiento de un conjunto básico de indicadores comparables para ayudar a las autoridades a controlar aspectos como tamaño del mercado, relaciones con bancos y aseguradoras, apalancamiento, características de liquidez y calidad crediticia de los prestatarios.
