El Partido Popular ha ganado las elecciones andaluzas de este domingo 17 de mayo, pero el resultado abre una nueva etapa política en la comunidad. Juanma Moreno ha revalidado su victoria en las urnas, aunque sin repetir la mayoría absoluta de 2022. Con el escrutinio prácticamente completo, el PP obtiene 53 diputados, dos menos de los 55 necesarios para controlar el Parlamento andaluz sin apoyos externos.
La pérdida de cinco escaños respecto a la anterior legislatura obliga ahora al presidente andaluz a mirar hacia Vox para asegurar su investidura. El partido de Manuel Gavira sube hasta los 15 diputados y recupera una posición clave en la gobernabilidad de Andalucía. A Moreno podría bastarle la abstención de Vox, pero la aritmética parlamentaria sitúa de nuevo a la formación de Santiago Abascal en el centro de las negociaciones.
Más del 64% del electorado acudió a las urnas
El PSOE, liderado por María Jesús Montero, no logra capitalizar el desgaste del Gobierno andaluz y cae hasta los 28 escaños, dos menos que en 2022. El resultado supone un nuevo mínimo histórico para los socialistas en una comunidad que durante décadas fue su principal bastión territorial. Montero admitió tras el recuento que los datos "no son unos buenos resultados", aunque defendió que el PSOE ejercerá una oposición "seria" y "responsable".

La otra gran noticia de la noche llega desde la izquierda. Adelante Andalucía multiplica su representación, pasa de dos a ocho escaños y supera a Por Andalucía, que conserva cinco diputados. El crecimiento de la candidatura encabezada por José Ignacio García reconfigura el espacio a la izquierda del PSOE y da al andalucismo político una presencia parlamentaria mucho más fuerte que en la legislatura anterior.
El nuevo Parlamento andaluz queda repartido entre cinco fuerzas: PP, con 53 escaños; PSOE-A, con 28; Vox, con 15; Adelante Andalucía, con 8; y Por Andalucía, con 5. La mayoría absoluta está fijada en 55 diputados, por lo que ningún bloque podrá actuar al margen de los pactos.
La participación también marca la jornada. Más del 64% del electorado acudió a las urnas, un aumento significativo respecto a los comicios de 2022. Ese incremento no impidió la victoria del PP, pero sí contribuyó a un Parlamento más fragmentado y a una lectura política menos cómoda para Moreno, que gana, pero pierde la capacidad de gobernar sin depender de terceros.
